Revista Digital Semanal

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Condecoran al destacado pianista y compositor Frank Fernández

Fernández se convirtió en el primer cubano en recibir tan alta distinción y ratificó su apoyo total al presidente ruso.

Valentín Rodríguez, Corresponsal En Cultura Dec. 21, 2014

El afamado pianista y compositor cubano Frank Fernández fue condecorado por el Presidente ruso Vladimir Putin por su larga carrera pianística y su fiel interpretación de Piotor Chaikosky, en ocasión de la visita a Cuba del Vicepresidente ruso Dimitry Rogozin, quien fue el portador de la encomienda.  “Mi promesa de que las relaciones con Rusia crezcan no es fruto de un apasionamiento, ni de un agradecimiento a la contribución a mi desarrollo pianístico con los estudios en Moscú, ni por una medalla, sino por la convicción de que Rusia fue, es y será uno de los verdaderos y más cercanos amigos de mi país”, dijo Fernández y continuó: “Al recibir un elogio de esta naturaleza lo único que me viene a la mente es el deber de estudiar más para no traicionar esa confianza y ese amor depositado en mí por más de un pueblo, sostuvo el creador de la escuela pianística cubana contemporánea”.

Según relató, hace pocos días encontró un texto en internet donde le criticaron haberle preguntado al líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro, cómo hacerle llegar una carta al mandatario estadounidense, Barack Obama, para que liberara a los cinco héroes cubanos presos injustamente. Además, le critican haber dicho que el presidente ruso Putin tenía bien puesto los pantalones: “Uno de mis deseos ya se cumplió, volvieron los héroes, y que Putin siga con los pantalones bien puestos pues lo acompañamos mucha gente”, aseveró.


El autor de más de 650 piezas para formatos diversos recordó con gratitud a su madre, que murió sin haberlo visto tocar profesionalmente, y a su maestro ruso Víctor Merzhánov, quien le entregó todos sus secretos durante cinco años y medio de estudio en el Conservatorio Chaikovski de Moscú.


“Nadie se merece ningún premio solo, siempre detrás de un artista, de un logro, hay mucha gente, y lo primero que me vino a la mente hoy fue mi maestro Merzhánov y la imagen de mi querida madre”, confesó.


Cuando Fernández estudiaba en Rusia, vivió en un edificio colmado de violinistas, chelistas, cantantes, pianistas y otros músicos del más alto nivel y le acechó el temor de no poder llegar a esa altura.


Pero culminó la carrera con título de oro y fue el pianista elegido para interpretar en Praga el afamado Concierto número uno de Chaikovski en la misma plaza donde lo estrenara el compositor cien años atrás.


Si le hubiesen pedido en este día que tocara una pieza en el piano, Fernández hubiera ofrecido un gran concierto con obras rusas y cubanas entre las que no faltarían algunos recuerdos de su Mayarí natal. También incluiría una pieza de Chaikovski o el segundo concierto de Rachmaninov, pero con seguridad tocaría La bella cubana de José White, música de Ernesto Lecuona, Ignacio Cervantes, Manuel Saumell y las dos Aves María (Franz Schubert y Juan Sebastián Bach-Charles Gounod), le dijo a este periodista en una llamada telefónica para felicitarlo por la ocasión.