Revista Digital Semanal

Director: Carlos Javier Rodríguez

Editor: Santiago Masetti

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"En Cuba ir al cine cuesta 2 pesos y ningún espectáculo artístico sale más de 10 CUP"

Cooperativa Producciones, es un espacio dedicado al cine independiente cubano. Surgió en 2007 a partir de la iniciativa de un grupo de jóvenes realizadores que buscaban un nuevo lugar donde poder producir, de manera independiente, audiovisuales que reflejaran su mirada de la realidad.

Jimena Riveros En Cultura June 19, 2015

Pero en ese “producir” el objetivo iba mas allá de ellos mismos, querían también generar un espacio para otros que quizás no encontraban  en los canales institucionales el apoyo necesario para desarrollar sus obras.
Lázaro González Acevedo es uno de ellos. Nació en La Habana en 1971 y se formó en  El Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC). Participó de muchos proyectos y talleres vinculados al arte en general y a partir de su llegada a la Argentina y junto a otros le terminaron de dar forma a “Cooperativa Producciones”.
 
Cuando llegó a la Argentina fue por un intercambio cultural. Volvió a Cuba y después otra vez al país austral y recién a partir de ese momento empezó a darle real valor a lo recibido en Cuba.  “En ‘Cooperativa Producciones’ somos 6 cubanos: 3 en Cuba, 2 en Argentina  y una colega en Barcelona, donde también se organiza este espacio”, explica Lázaro. En el 2012 comienza -el proyecto- a recibir el apoyo del INCAA junto al reconocimiento que tienen por parte del ICAIC.  Su paso más importante fue haber podido consolidar la Muestra de Cine Cubano Independiente por cuarto año consecutivo, en el mes de mayo.  “Expusimos 10 proyecciones, hicimos dos seminarios (uno de dirección de arte y puesta en escena y otro de  posproducción de la imagen) y un evento que se llamó ‘La Mirada Argentina’, que son realizaciones de  argentinos que fueron a filmar a Cuba, muchos de ellos egresados de la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños”. 

Año tras año la muestra crece tanto en cantidad y calidad de proyecciones como en la presencia del público, muchos ya habituados al rubro  pero también llegan los que se enteran por casualidad. Lázaro comenta que el objetivo es poder trasladar el sentido de la palabra cultura que ellos aprendieron en su país natal, donde “el acceso a la cultura es total”, dice y continua: “En Cuba ir al cine sale 2 pesos cubanos. Y ningún espectáculo artístico sale más de 10 CUP”. 

Para  ellos es también es muy importante hacer una buena presentación en la inauguración, “que todos se vean las caras,  poder conversar, escuchar música, tomar un ron y quizás compartir algo de nuestra comida típica. No es mucho lo que buscamos”, dice entre risas.
Frente a esta mirada es interesante profundizar y ver cómo se sostienen en un país que está lejos de ser Cuba. “No concibo la cultura mercantil. Soñamos con poder dar las herramientas a aquellas personas que quieran llevar adelante un proyecto audiovisual interesante más allá incluso de su educación formal” afirma este director.  “Nosotros lo que ofrecemos es todo gratis. Yo no te voy a invitar a un lugar al que nos vas a honrar con tu presencia y te vamos cobrar. Eso no existe, yo no te puedo cobrar nada si no tengo nada para darte” intenta explicar frente al tema de la gratuidad. Este sentido popular, es decir de plena accesibilidad a lo que ofrecen, se refleja íntegramente en la muestra que hacen: “Nosotros no hacemos un festival, hacemos una muestra. En el Festival hay competencia, acá no. Nosotros pensamos que es mucho mejor compartir que competir pero la competencia tiene más presupuesto, más publico y le da otro nivel. Al menos eso es lo que dicen muchos”. 

El resultado de la última muestra fue para ellos muy positivo al punto que están empezando a pensar en hacer más talleres ya que reciben muchas consultas por este tema pero todavía no lo tienen definido. Dentro de los próximos caminos por transitar está el conseguir la personería jurídica y seguir creciendo. “Estamos buscando poder ir al interior de Argentina porque sabemos que hay mucho para hacer allí en cuanto a la posibilidad de dar talleres o ciclos de cine gratuitos. Queremos poder llevar cultura a lugares más distantes y acortar la brecha que se da. Llevar el cine al barrio es por ejemplo de las cosas que hemos aprendido de donde venimos y que estaría bueno que podamos transmitirlas acá también”.

Estos cooperativistas promueven sus acciones a través de las redes sociales y el ciberespacio. Ellos ya están trabajando para garantizar la muestra de 2016 y están abiertos a invitaciones y propuestas vinculadas al objetivo. En este momento lo que más necesitan son salas donde exhibir. Que ofrezcan las condiciones técnicas  y ellos llevan las películas y los talleres. -