Revista Digital Semanal

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Jane’s Addiction prepara su concierto en Cuba

La famosa banda estadounidense está preparando un concierto en La Habana para septiembre próximo, según confirmó el Instituto de la Música(ICM). Un rumor que finalmente se confirmó.

Michel Hernández, Colaborador Archivo En Cultura Aug. 1, 2016

La alineación, que adelantó el rock alternativo en los años 90´ e influyó en bandas como Nirvana, Soungarden y Pearl Jam, tenía previsto una actuación en la Isla a mediados de mayo pero pospusieron el viaje porque no obtuvieron a tiempo los permisos del Departamento del Tesoro.

 

“La alineación está muy interesada en tocar en Cuba y sus representantes están tratando de precisar los detalles para que finalmente puedan tocar”, dijo el ICM a Cuba es otra historia.

 

Los rumores del posible concierto de Jane’s Addiction se han extendido entre la comunidad rockera cubana, que espera la actuación de los rockers estadounidenses con altas expectativas.

 

Viendo la trascendencia de la banda, este concierto podría convertirse en un suceso musical de gran impacto en La Habana, debido entre otras cosas a la historia que carga sobre los hombros la alineación liderada por el explosivo Perry Farrell, una especie de gurú del rock alternativo en los 90.

 

También trascendó que Jane’s Addiction podría compartir escenario con la banda local Zeus, uno de los pesos pesados del metal patrio.

 

La escudería dio sus primeros pasos en 1986 de la mano de Perry Farrel, artista integral donde los haya, quien venía de integrar las filas de Psi Com, su primera banda. Cuentan los que saben que la alineación tomó su nombre de una prostituta, Jane, a quien Farrell frecuentaba en sus momentos, digamos, de esparcimiento. Ese mismo año fue a parar a la banda Dave Navarro, un camaleónico guitarrista que ha pasado por casi todos los momentos de la alineación y que forma parte indisoluble de su historia repleta de rock, de excesos, de vidas al límite, de poner los escenarios al borde la combustión y de dar forma a discos que integran el Olimpo del rock mundial. El resto de la banda original lo completaban el baterista Stephen Perkins y el bajista Eric Avery.

 

Jane’s Addiction grabó su primer material homónimo en Los Ángeles, en la ya lejana fecha de 1987 y luego siguió atacando, un año después, con Nothing’s shocking. En este disco aparecía el polémico Mountain Soung, un tema que caracteriza por completo lo que era la banda por dentro en esos momentos y MTV, que por esos años era una plataforma musical de vanguardia, un título honorífico que fue dejando por el camino, se negó a subirlo a su programación por razones obvias.

 

En el clip el primer Perrry Farrell, con otros integrantes de la alineación, se ve haciendo de las suyas como si estuviese repasando un manual de todo lo que no se debe hacer si quieres llegar con vida a los 30 años.

 

Ahora bien, Farrell –que por cierto llegó hasta los 57 con la misma energía de su juventud– continuó publicando junto a los Jannes discos entre los que descolla esa pieza de colección que es Ritual de lo habitual (1990), un álbum imprescindible en cualquier colección de rock que se respete.

 

Para que se vayan haciendo una idea de por dónde iban los tiros en ese momento: el disco arranca con una frase en español que reza algo así como “Señoras y señores. Nosotros tenemos más influencia sobre sus hijos que ustedes. Pero los queremos…”. Más claro de las intenciones del grupo, ni el agua.

 

Junto a sus compromisos con su banda nodriza, Farrell hizo un hueco para fundar el célebre festival Lollapalooza, un escaparate de las nuevas tendencias del rock alternativo de los 90, que sirvió para detonar en las mismas narices de la cultura estadounidense el movimiento que iba surgiendo con un discurso propio y anti sistema en el circuito alternativo y que por ese entonces tenía a Nirvana como su principal caballo de batalla.

 

Poco tiempo después de la primera edición del Lollapalooza Jane’s Addiction se desintegró por conflictos internos en la banda y por el bajón que sufrían sus integrantes a causas del caos de la droga, las diferentes formas de entender la música y las búsquedas espirituales más desgarradores que llevaban cada uno por su lado.

 

Farrell, tras la separación, armó el grupo Porno for Pyros, alineación que gozó de prestigio y gloria en la escena estadounidense gracias a discos como el espléndido Good God’s Urge. Pero Farrell, que hizo a un lado su presencia en el festival cuando vio que las empresas y los sponsor estadounidenses lo empezaban a ver como un jugoso negocio financiero, también comenzó a utilizar su nombre y su reconocida influencia para comprometerse con proyectos benéficos, como es el caso de su incorporación a Jubilee 2000, una iniciativa para condonar la deuda externa de los países más pobres del mundo. Ese mismo propósito lo ha llevado a viajar por el mundo y a ofrecer conciertos bajo el nombre de DJ Peretz.

 

Jane’s Addiction, después de varios intentos, regresó a los escenarios en 2004; de ahí en adelante ha mantenido en plena forma un rock que nace desde las mismísimas entrañas. Actualmente la banda, un objeto de culto en la cultura alternativa estadounidense, está formada por Farrel, Dave Navarro –quien integró durante una época turbulenta los Red Hot Chilli Peppers–, Stephen Perkins y Chris Chaney.

 

Basta esperar entonces que se cumplan los pronósticos y la banda acabe de aterrizar de una vez en La Habana para que los rockers (que aún no se reponen de la mágica experiencia Stone) puedan sentir que los héroes del rock and roll siguen teniendo a Cuba en la cabeza.