Revista Digital Semanal

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Piropos del altar al patíbulo

-"¡Mami, estás como me la recetó el médico"

Margarita Pécora Vistazo.com En Cultura Feb. 13, 2016

Con este piropo  auténticamente cubano, me quiero referir  vísperas de celebrarse el Día de los Enamorados, a un tema controvertido, con la intención de hacer justicia a favor el piropo galante, y de que no muera esta expresión cultural  que en algunos países de nuestro Hemisferio quieren hasta legislar para sepultarlo, mientras en otros, como Cuba, se le busca conservar en un altar.

Y no es porque el piropo cubano esté exento de frases vulgares y hasta ofensivas, pero en la balanza,  gana la mayoría de las expresiones que levantan la autoestima de la mujer, lo mismo aquella, a la que la naturaleza la ha maltratado con una apariencia física nada admirable, que las beldades de cuerpos voluptuosos que inundan las calles. Todas, feas, bonitas, viejas, y jovencitas, reciben el premio del piropo, que en el caso de Cuba no es atribuible solo a los albañiles que gritan desde un andamio. Todos por igual,  echan mano al amplio repertorio  de piropos cubanos cuando salen a la calle.

Algunos cubanos,  gesticuladores  por naturaleza,  cuando se lanzan a piropear, chiflan; otros se llevan las manos a la cabeza como quien ha visto un fenómeno sobrenatural; los más  melodramáticos, se llevan la mano al pecho  recordándonos escenas de Romeo y Julieta,  y los hay también  que hasta  se  ponen de rodillas  y se persignan ante la  mujer que los deslumbra.  

De todos modos, los piropeadores  en Cuba tiene ante sí el desafío de rescatar la creatividad,  la expresión halagadora y pícara pero respetuosa, para que no sea visto como ocurre en algunos casos,  como una intromisión grosera y vulgar.

Tratando de entender  las reacciones dispares frente al piropo,  encontré en un artículo de Enfoque Caribe, un análisis donde se expone que “Dentro de las principales reacciones se encuentran la de grupos de mujeres que se sienten identificadas en ver a los piropos como una forma sutil de violencia, y lo catalogan como acoso callejero; otro gran grupo, también de mujeres, sostiene que considerar estos comportamientos como acoso sexual callejero es extremista y que estos comentarios no son más que halagos hacia la belleza femenina.

 Sin embargo, según la opinión de sociólogos y psicólogos expertos, la variedad de reacciones es muy marcada y depende del contexto socio-cultural y educativo en el que se ha desenvuelto las múltiples sociedades alrededor del mundo, pero no dudan en afirmar que hay un marco de machismo, subsecuente a visibilizar a la mujer como un objeto y a sentir tener el derecho a opinar y reaccionar con base a su aspecto físico dentro del espacio público en el que se encontraría desprotegida.

En cambio  yo sigo pensando que  es una cuestión cultural y hasta idiosincrásica, el por qué algunas mujeres, y la mayoría de los hombres no ven nada de malo en hacer y recibir piropos.

Del repertorio de piropos cubanos, son estas perlitas:

-Regálame esos ojitos, mima. 

-"¿De dónde tu saliste muñeca, del museo de bellas artes?" 

-"Bendito el tornero que hizo tus curvas" 

-"Mami, estas como agua para chocolate" 

-"Estas como la historia de cuba vieja pero interesante " 

-Cómo avanza la tecnología... porque hasta las flores caminan!¨ 

-"Chiquita que linda eres con tus ojos de azabache estoy metido contigo como un camión en un bache"