Revista Digital Semanal

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Un poco de cultura culinaria

Próximamente se realizará un Seminario especial de cocina cubana en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires. Está dirigido al público en general.

Jimena Riveros En Cultura July 3, 2015

La  Chef cubana Yilán Gil Guzmán realizará un taller de cocina cubana, donde el ajiaco, plato típico de Cuba, será la estrella. En la propuesta ella establece “Un delicioso paseo por el plato más representativo y versátil de la cocina cubana para sumarse a los festejos patrios de Cuba por el 26 de Julio” y bajo esta impronta abre las puertas de su fonda “Melao” el próximo 18 de julio, en el barrio porteño de Villa Crespo.

Intentando buscar las verdaderas razones, aquellas que la motivaron a realizar este nuevo seminario, nos encontramos con respuestas claras: “Es necesario que la Isla se abra a los ojos del mundo con sus sabores. Su gastronomía es muy poco conocida, más bien, está recluida en plátanos, arroz y frijoles. Justo en este momento donde Cuba se está abriendo, brindarle esa información a la gente es parte de unirse a los cambios”, explica mientras nos convence de asistir.

Ella vive en Argentina desde hace varios años y considera de gran importancia transmitir su cultura a través de su formación. Sobre todo destacando las condiciones en que son elaborados esos platos, esas comidas que surgen en un ambiente donde no prevalece la diversidad de ingredientes, no obstante, explica “con lo que tenemos hemos creado preparaciones súper nobles y deliciosas, incluso ganadoras de premios internacionales como la langosta al Café”. El seminario  también abordará la historia de los platos que se prepararán y, como no podía ser de otra manera, durante el cierre habrá música.

Todo el mundo sabe que son dos los platos típicos allá: la Caldosa y el Ajiaco, que desde mi punto de vista son muy parecidos. Para Yilán las diferencias entre uno y otro son, más allá de llevar la misma preparación, estás fueron modificadas según el paso del tiempo y las condiciones sociales. “Sucede que ambas tienen viandas, proteínas y líquido. Lo que pasa es que en una no se cocina tanto para que permanezcan las verduras enteras y en la otra se hace estilo un puré”, cuenta.

Respecto a cómo considera que está representado el arte culinario cubano en Argentina opina que “ la cocina cubana ha sufrido lo mismo que han sufrido otras cocinas étnicas, se han tenido que amoldar al paladar local y a los productos que se encuentran. Afortunadamente hoy contamos en el mercado con productos típicos como la yuca, el plátano macho, el mango, entre otros, y eso ayuda a reproducirla lo mejor posible”, pero aclara: “sin embargo, la coctelería y otros items culturales han ganado terreno aquí”. Considera que el ingreso de franquicias como La Bodeguita del Medio hizo posible, entre otras cosas, que los clientes empiecen a saborear nuevos condimentos y buscar qué se come en Cuba.

Yilán Gil Guzmán vive en permanente contacto con la realidad que atraviesa Cuba. Ella va buscando, y encontrando, la forma de estar más cerca de sus raíces y consecuentemente de las fechas patrias (recordemos que el seminario se realiza en el marco de los festejos por el aniversario del 26 julio). Pero hay sabores que aún extraña: “El sabor del maíz y sus preparaciones. Los tamales, los buñuelos de maíz. También la malanga en todas sus preparaciones. Algunas frutas como la guanábana y la frutabomba, que aunque se consiguen, los precios son muy caros. La pastelería típica, que es muy simple y basada en la española, con dejes franceses, pero es nuestra. Hasta ahora en ningún país donde viví probé alguna con el mismo sabor de las Marquesitas, torticas de Morón o el clásico Masareal”.

No tengo dudas que mas temprano que tarde ella logrará volver a sentir en su paladar esas sensaciones, que recorren lo emotivo, lo sensorial y lo físico. Ese encuentro será en su cocina, abierta para todo aquel que quiera viajar a Cuba a través de la comida. El seminario está dirigido al público en general y no requiere formación gastronómica previa. El asistente solo debe tener el deseo de conocer con mayor profundidad los sabores que prevalecen en la isla. Una propuesta diferente para adentrarse en la cultura del pueblo cubano. Porque, según dicen, somos lo que comemos.-