Revista Digital Semanal

Director: Carlos Javier Rodríguez

Editor: Santiago Masetti

Email: editor@cubaesotrahistoria.com.ar

Cierran empresas estatales con saldos negativos

Un grupo importantes de empresas estatales cubanas que terminaron el año 2014 con saldos negativos en su gestión serán cerradas como parte de la nueva política económica gubernamental que se lleva a cabo en la nación caribeña.

Carlos Javier Rodríguez En Economía July 18, 2015

Esta semana el principal diario nacional cubano Granma da un impactante noticia en el área de la Economía cuando anunció el cierre de 24 empresas estatales que reportaron pérdidas económicas negativas y reiteradas desde el año 2012, algo que va en contra de la nueva política gubernamental.

Ciento veinte y tres empresas estatales terminaron el año 2014 con saldos negativos en su gestión y es por ello la decisión de extinguirlas tiene que ver con la conducta negativa que desde años atrás mantienen en sus resultado.

Mientras otras seis empresas que igualmente fueron evaluadas y que aportaron los malos resultados en el 2014 le aprobaron dar un plazo de un año para revertir su situación la cual fue presentada a los diputados nacionales reunidos recientemente en la Comisión de Asuntos Económicos de la Asamblea Nacional.

Por cambios en el sistema de financiación y previsto por la propias entidades durante el presente año 2105 otras 26 serían recuperadas de acuerdo con lo que publicó el diario de mayor circulación del país y órgano oficial del Partido Comunista Cubano.

Los parlamentarios llamaron la atención sobre las “consecuencias sociales” de estas deficiencias y criticaron los problemas en la “gestión” de las empresas agrarias, las “debilidades” en su dirección y la “falta de programas” de desarrollo sobre la base de la ciencia y las inversiones.

Durante las fiscalizaciones realizadas por los diputados en dicho periodo se comprobó, que en los primeros meses del 2015 existían entidades que no tenían en su poder el plan aprobado. Se evidenció, además, que aún persisten dificultades en el proceso de planificación, pues en varias empresas lo previsto difiere sobremanera de lo real obtenido.

Ello fue valorado de inaceptable por los parlamentarios, quienes reconocieron que mientras existan estas problemáticas no puede ha­blarse de desarrollo sostenible. De igual forma, insistieron en que los análisis superen el ámbito empresarial y tengan en cuenta las consecuencias negativas de las pérdidas en la satisfacción de las necesidades de la población.