Revista Digital Semanal

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El acertijo de las dos monedas

Las tasas de cambio fijadas por el Banco Central a los pesos cubano y convertible crean una inevitable confusión para realizar cualquier tipo de actividad comercial en la Isla. Operaciones encubiertas con el dólar americano le hacen el juego al Estado.

Oria Estévez Ernesto Salazar En Economía Sept. 26, 2015

Esa paridad, cada vez más presente en el mercado, si resulta complicada y difícil de explicar para los nativos, lo es mucho más para los extranjeros, quienes urgidos por la necesidad del cambio les cuesta entender cuál es el peso más factible de adquirir y dónde y cómo usarlos.

El Estado cubano, consciente de las confusiones que acarrea usar indistintamente el CUC (moneda convertible) y el CUP (moneda nacional) ha trazado pautas y ha sido enfático  en que hasta tanto no aumenten los niveles productivos de la economía cubana,  el país no estará en condiciones de  fijar una única moneda.

Entre tanto hay que acudir a las Casas de Cambio (CADECAS), diseminadas por todo el país en lugares de fácil accesibilidad, y diseñadas para la compra y venta de CUC o CUP o cambiar a esas nominaciones monedas extranjeras, según las tasas fijadas por el Banco Central.

Así un CUC equivale a 24 pesos en moneda nacional y si la operación es a la inversa el cambio se hace por 25. Esas operaciones se realizan además con el Franco Suizo, el Peso Mexicano, el Yens, el Euro, la Lira Esterlina y el Dólar Canadiense ( todas con tasas fluctuantes), siendo el Euro el más favorecido y cuya circulación es permitida en los polos turísticos de Varadero y Jardines del Rey.
 
El dólar americano constituye un punto neurálgico, desde que en el 2004 el Gobierno lo sustituyó por el peso convertible para la circulación interna,  fundamentalmente en entidades vinculadas al turismo, fijando un gravamen de compensación del 10 % que equivale a unos 20 pesos de menos en la operación del cambio.

Ello ha devenido en una especie de mercado paralelo para la compra y venta de dólares americanos,  que de manera encubierta realizan personas acaparadoras de esta moneda, a sabiendas de su significativo valor mundial y quienes de manera individual fijan tasas “más favorecedoras” llegando incluso a cambiarlo uno a uno, a expensas de correr el riesgo de una estafa. Las nominaciones de billetes que circulan en el país aparecen en el sitio WEB del Banco Central de Cuba, donde también hay aclaraciones a los visitantes sobre ambas monedas y se aconseja  realizar el cambio solo en cadecas y sucursales bancarias. Las instalaciones hoteleras además ofrecen dicho servicio, algo que agradecen los turistas.

“Por ética a los extranjeros nos corresponde pagar en pesos convertibles y respetarle su moneda a los cubanos, estafadores hay en todo el mundo, solo hay que manejarlo con precaución”, comentó para Cuba es otra historia un vacacionista argentino que no sufrió los acertijos de las dos monedas. El no subió a un ómnibus urbano y el chofer le pidió un dólar para pagar el pasaje (24  pesos más del costo) como vi sucederle hace un mes a dos jóvenes europeos recién llegados a la Habana.