Revista Digital Semanal

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El salario: una de las prioridades y urgencias a resolver en Cuba

La aplicación reciente de nuevas normativas, en particular La nueva resolución 17 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social busca soluciones a los trabajadores cubanos, según resalta la prensa local.

Radio Rebelde En Economía March 14, 2015

El tema del salario de los trabajadores en Cuba es una de las prioridades y urgencias a resolver para hacer funcionar de manera eficaz nuestro modelo económico. Regulaciones poco efectivas, muy centralizadas o con infinidad de indicadores diferentes para diversos sectores o centros laborales, han sido algunos de los problemas más frecuentes en los últimos tiempos para conseguir el viejo propósito de vincular los ingresos a los resultados concretos, y estimular el despegue de las fuerzas productivas.

La aplicación reciente de nuevas normativas, en particular la Resolución 17 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, sin ser una varita mágica, busca precisamente establecer un marco de acción mucho más amplio para empresarios y colectivos laborales, a partir de la definición de formas de pago más flexibles en su concepción.

En particular, resulta revolucionario que esta legislación establezca que al pagar por rendimiento, el salario a recibir no tiene límites, con la única condición de que no se deteriore el gasto de salario por peso de valor agregado bruto planificado para el período.

O dicho de otro modo más entendible para nuestros lectores; se puede pagar todo lo que los trabajadores y las trabajadoras se ganen, mientras lo respalde la riqueza creada, en verdad y no en papeles, por cada colectivo.

Este principio que parece tan elemental, no es sin embargo tan fácil de seguir en ocasiones. Las dificultades contables de no pocas entidades, las debilidades en los aparatos administrativos y el desconocimiento de las formas prácticas para concebir e implementar sistemas de pago específicos para cada actividad económica, hacen que estas potencialidades que ahora ofrece la legislación puedan enfrentar frenos al aplicarse.

En todo este proceso es cada vez más importante la preparación de los propios trabajadores y trabajadoras para que conozcan y opinen sobre los sistemas de pago que se les establecen. El liderazgo que en este proceso debe desempeñar el sindicato y sus dirigentes desde la base y a todos los niveles, es también esencial para que la Resolución 17 cumpla su propósito de beneficiar al colectivo.

Y por supuesto que de nada sirve el mejor sistema de pago, si no están bien aseguradas las condiciones técnicas organizativas del proceso de producción o servicios; si no existen sistemas efectivos para el control y medición de los gastos y de los resultados del trabajo individual y colectivo. Por tanto, no basta con las normas jurídicas, aunque estas pueden contribuir a comenzar a destrabar el círculo vicioso de no soy eficiente porque no me pagan, y no me pagan porque no soy eficiente.

Al menos, esto debiera suceder así en el sector productivo y de los servicios que directamente tiene un esquema empresarial y lucrativo. Pero no ocurrirá si todo el mundo en cada centro de trabajo no hace lo que le toca, para que funcionen como un estímulo, esos salarios que ahora permite diseñar y pagar la tan mentada Resolución 17.