Revista Digital Semanal

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Los decaídos servicios de Western Union en Cuba

La casa financiera tiene un bien ganado prestigio por su prontitud y transparencia en sus servicios, pero su llegada a Cuba ha conllevado un cambio en la atención a sus clientes

Valentín Rodríguez Rolando Pujol En Economía Feb. 14, 2017

Esta empresa estadounidense fundada en 1851 y dedicada a servicios financieros tiene sobrado prestigio internacional, y lleva ya algún tiempo radicada en Cuba. Pero para los usuarios nacionales no resulta tan eficiente como para el resto del mundo. 

Cuba es otra historia recorrió varios de los puntos de operaciones para acercarse a su actividad cotidiana. Cuando alguien le gira dinero a usted mediante este servicio, le debe comunicar el número de envío, la cantidad y el nombre exacto con que realizó la transacción, que es lo que exigen en cualquier oficina de esta entidad para poder entregarle el monto. 

Además, usted debe presentarse con una identificación vigente. Hasta ahí todo parece concurrir de forma normal, quizás con un poco más de rigor que en el resto de los países, pero nada que no se pueda cumplir. 

Ahora bien, habría que comenzar por detallar la situación de las oficinas en Cuba. Para los trabajadores resultan incómodas, porque la mayoría trabaja sin aire acondicionado, lo que implica que no usen el uniforme, o que se mantengan con las camisas abiertas e irritados por el calor. 

En lo que a la clientela respecta, la mayoría de las oficinas no ofrece el confort necesario. El promedio de espera entre un cliente y otro varía, y puede llegar hasta una hora. La demora está basada en que los equipos que se usan para confirmar el envío y documentarlo son muy viejos. Por ejemplo, la impresora es de cinta, corre muy lentamente, y utiliza papel sensible para la copia que se le entrega al cliente. Esta, en ocasiones, es ilegible.

Aunque en el documento de entrega dice que no se cobra impuesto, el monto recibido no coincide con el enviado, porque, como se conoce, el gobierno le aplica una tasa de cambio de 0,9780; lo que implica que, si le envían el equivalente de 100 USD, usted cobra 97.80 CUC.

No menos molesta resulta la dificultad con la nominación de los billetes. Rara vez el cliente puede recibir su dinero en la distribución de billetes que desea, sino que debe conformarse con la disponibilidad en caja. 

Es evidente que en estos lugares no existe un jefe al que esté subordinado el operador, porque cierran la oficina cuando lo estiman pertinente, sin preocuparles siquiera la llegada de personas a buscar dinero. 

Estos inconvenientes son algunos de los que molestan al usuario cubano y hacen que el servicio no tenga la misma eficiencia que en otros lugares del mundo. La lista de ineficiencias es muy larga, todo el que recibe dinero por esta vía tiene su propia mala suerte.