Revista Digital Semanal

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Los nuevos bríos de las empresas estatales

Los cambios en la gestión y la eficiencia administrativa serán claves en las transformaciones para afianzar el papel de la empresa estatal cubana. Un nuevo matiz que debe vincular el desarrollo tecnológico con tendencias administrativas de eficiencia y control

Maria Lucía Gonzalez Archivo En Economía May 22, 2016

Está claro que lo básico de una economía está relacionado con el funcionamiento eficiente de  todos los actores asociados a este proceso, donde la empresa estatal tiene un rol hegemónico, si de socialismo se trata.

 

En esa dirección el nuevo modelo económico cubano apunta hacia los imperativos de la gestión estatal que irán transformando la inmovilidad y falta de iniciativas en ese sector donde se concentra la mayor cantidad de trabajadores.

 

No se trata de establecer una competencia con los llamados “cuentrapropistas”, que no son más que propiedades privadas, cuyo auge en el contexto social cubano ha demostrado que la eficiencia y la eficacia incorporan nuevos valores y códigos en la dinámica empresarial.  Sino más bien emprender nuevos caminos hacia la productividad, organización, planificación, empleo eficiente de los recursos humanos, estimulación, motivación...

 

En un reciente encuentro sobre Gestión Económica y Desarrollo, celebrado en la Habana, especialistas nacionales y extranjeros abordaron con profundidad las transformaciones que urgen para enfrentar los desafíos del contexto internacional que sólo tratan de reforzar la desigualdad entre ricos y pobres  y el lento crecimiento global.

 

Hacia lo interno, el estado cubano, como dueño y gobierno a la vez, sabe que hay reglas de juego que deben cambiar y en recientes investigaciones del Centro de Estudios de la Economía Cubana, se menciona el plan para alinear intereses y establecer otros resortes tecnológicos y administrativos que permitan un mejor aprovechamiento de los recursos humanos y eleven la cultura financiera a escala social.

 

En efecto, las auditorías independientes y gubernamentales son cada vez más necesarias como termómetros del funcionamiento empresarial, así como el uso de la informática y las tecnologías de avanzada, tan esenciales para el desarrollo, o el papel cada vez más creciente del cooperativismo en la responsabilidad social.

 

“De la empresa cubana se espera un salto importante” aseguró Oscar Luis Hung,   presidente de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba, al señalar que hoy la comunidad internacional requiere de una actualización rápida de la gestión económica.

 

“Cuba está signada por cambios inminentes que reforzarán el papel de la empresa estatal socialista sobre bases de control, planificación a corto, mediano y largo plazo, y de las nuevas tendencias administrativas entre otras urgencias para elevar el impacto en el desarrollo sostenible y socialmente responsable”, asegura Lina Peraza, ministra cubana de Finanzas y Precios.

 

El reto está claro y la mesa está servida. Las nuevas organizaciones productivas  o la restructuración de las ya existentes, serán el reloj para que la empresa estatal cubana recupere su lugar en la economía nacional.