Revista Digital Semanal

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Para que no falte el papel higiénico y las servilletas

Aunque la empresa suministradora de estos productos debió aumentar sus niveles productivos para satisfacer la creciente demanda de la población y de los sectores claves de la economía cubana, en algunos lugares se registran faltantes de estos rollos de papel.

Maria Lucía Gonzalez Ernesto Salazar En Economía June 17, 2016

Si bien guarda relación con la comida no es un producto alimentario. Pero ante el auge vertiginoso de su demanda, aumentar la producción de rollos sanitarios y servilletas se convirtió en una de las prioridades de la industria cubana.

 

Se trata de productos de primera necesidad en el sector turístico y en los restaurantes y casas de rentas particulares,  además en el uso doméstico y  de entidades estatales, por lo que la empresa mixta de productos sanitarios S.A.  bajo las siglas Prosa, ha tenido que  multiplicar sus producciones físicas y en valores con mecanismos ajustados de control y organización del trabajo.

 

Las pérdidas que tuvieron el año pasado  ya se revierten con notables crecimientos en sus fábricas y el cumplimiento de  los pedidos, sobre todo en los sectores determinantes de la economía del país, a lo que se suman nuevas líneas básicas como toallas de manos, pañuelos de uso facial y los llamados minijumbos, o rollos más grandes de papel higiénico, usados fundamentalmente en hoteles, centros de negocios y otras instalaciones asociadas al turismo.

 

Para Manolo González García, director de esta fábrica, ubicada en la ciudad de Cárdenas, muy cerca del balneario de Varadero, al este de La Habana, asegura que existen condiciones  técnicas y humanas para seguir en aumento los niveles productivos en los sucesivos años, pues están en fase de instalación nuevas tecnologías asociadas al sistema integrado de reciclaje que auguran una mayor calidad como por ejemplo el papel ciento por ciento ecológico distribuido a través de la cadena de comercios en todo el país.

 

Un proceso inversionista sumará a Prosa en los siguientes meses la nueva caldera, planta de tratamiento de residuales y la báscula, que constituyen objetivos básicos para favorecer los ciclos productivos durante las 24 horas del día, casi la totalidad del año.

 

Afirma el directivo que entre las prioridades de la cartera de clientes se halla además la red minorista con su cadena de tiendas, donde aún la demanda supera las posibilidades de Prosa, y se quiere la importación, en menor cuantía, para cubrir las necesidades y evitar el desabastecimiento que tanto incomoda a la población.

 

En la fabricación de estos rollos y valores añadidos se trabaja además por disminuir los efectos negativos medioambientales y para optimizar el uso de la materia prima mediante el pesaje de camiones u otras medidas de control en fase de implementación.

 

“Lo cierto es que aún perduran baches en el suministro, ya no tanto por la cantidad disponible en almacenes, sino por las demoras en el ciclo de extracción y transportación del producto acabado, a cargo de los clientes”, finalizó el director de Prosa.