Revista Digital Semanal

Director: Carlos Javier Rodríguez

Editor: Santiago Masetti

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Profesionales especializados en asesorar a cooperativas

Scenius es la primera cooperativa no agropecuaria de profesionales en Cuba y su director Alfonso Larrea conversó con Cuba es otra Historia y recordando los orígenes de la empresa.

En Economía April 4, 2015

Actualmente Scenius no es la única de su tipo en el país pero sin dudas es la más reconocida por la institucionalidad de la isla. Nació para la prestación de servicios como capacitación, conformación de expedientes, presentación de proyectos y asesoramiento a los grupos que se constituyen en cooperativas no agropecuarias a lo largo del país y hoy alcanza el liderazgo en esa disciplina.

“Siempre soñamos con alguna forma empresarial que pudiera servirnos para desarrollar nuestras inquietudes. Entonces salió el Decreto-Ley 305 y nos planteamos esta oportunidad en términos de empresa con el cooperativismo como forma asociativa”, explicó su director Alfonso Larrea en una entrevista exclusiva con Cuba es otra Historia.

El directivo dijo que “En los primeros tiempos nadie sabía cómo funcionaba ese sistema, qué debían hacer, de qué manera, los gobiernos municipales no estaban preparados, incluso muchas veces confundieron a las cooperativas con proyectos de iniciativa de desarrollo local. Conocemos los casos y todo eso frenó a mucha gente, porque nadie avanzaba”, 

El hombre que siempre habla en plural y no es casual, manifestó que, tampoco quedaba claro cómo se conformaba el proyecto para presentar una cooperativa: “Vengo del ámbito de la cooperación internacional –añade– y me di cuenta de que ese tipo de propuesta se ajusta mucho a lo que estábamos haciendo.

En un principio nos fijamos en esos modelos, porque una guía que explique los puntos que deben estar recogidos, datos que no pueden faltar, etc. no existió ni existe todavía”.

En Scenius establecieron una metodología, de modo que los órganos relacionados con ese proceso los identificaron y comenzaron a enviar casos para que ayudaran y agilizaran trámites: “Comenzamos a ejercer con una licencia de tenedores de libros, porque nuestra cooperativa no se había aprobado aún.
 
A ese servicio le incluimos capacitación, y en el camino nos dimos cuenta de que eso nos traía clientes, fuimos atrevidos, y comenzamos a buscar en los organismos cuáles eran las empresas que iban a comenzar ese proceso.


Íbamos a esos lugares y les dábamos talleres y conferencias, les hacíamos el expediente por adelantado, es decir, muchos de estos grupos lo primero que hicieron una vez que se conformaron como cooperativas fue pagarnos nuestros servicios”, recuerda.

Se dice mucho que el Estado cubano está convirtiendo las entidades estatales en cooperativas, pero nosotros decimos que está dejando de gestionar actividades de producción y servicios. Eso sucede porque se decidió seguir otra estrategia, porque hay problemas económicos y llegados a ese punto, alguien debe gestionar esa entidad, y esa oportunidad se da en primer lugar a los trabajadores que ya estaban ahí, continua Larrea comentando sus criterios como especialista del tema.

Como ese proceso se lleva a cabo a mediante una estructura jurídica, se les da la opción de la cooperativa, pero, y esto es importante, esos trabajadores pueden decir que no lo quieren gestionar. Siempre pueden negarse.

En caso de que ese personal no esté de acuerdo en conformar la cooperativa, el local entra en un proceso de licitación, y los trabajadores quedan disponibles, eso no significa quedar desempleado, porque el Estado te garantiza otro puesto de trabajo, aunque esa oferta no te satisfaga es otro asunto, entonces queda la alternativa de la gestión personal para buscar otro empleo, prosigue.

Es cierto que las alternativas son tétricas, eso está claro y no se les puede ofrecer reubicación en el mismo sector porque la gastronomía por completo va a dejar de ser gestionada por el Estado, afirma el entrevistado.

Por otro lado, creo que es un error asumir que todo el mundo va a poder o sencillamente querer ser empresario. Cuando tú abres una cooperativa estás creando un colectivo de dueños, y hay quien no quiere ser dueño de nada, que solo quiere que le digan cuánto le van a pagar mensualmente por su trabajo y listo.

Del 100 % de los trabajadores, los emprendedores y negociantes pueden ser un 10 %, quizás, pero no la totalidad, no estoy hablando de personas poco calificadas puede tratarse de un ingeniero hidráulico que quiere hacer planos pero no le hables de dirigir una empresa, no quiere ser dueño, como teóricamente debe suceder en esa forma de asociación entonces viene la opción de quedarse como un trabajador al que le paguen por su trabajo. No existe hoy, porque aunque las cooperativas pueden emplear trabajadores, las limitaciones son increíbles.

Pero el papel del sindicato es una interrogante que muchos quieren conocer como quedaría en estos emprendimientos y Larrea dice: “Algo que nosotros hemos discutido mucho es el proceso de negociación, que comienza en cuanto se decide que un establecimiento va a dejar de ser gestionado por el estado e incluye el proceso de capacitación.


Uno de los grandes problemas que hay ahora con los sindicatos es que todo el mundo es dueño en una cooperativa, por lo tanto no tiene nada que hacer en donde no hay trabajadores entonces el sindicato no tiene espacio ahí, pero hasta que no se conforma la cooperativa, esas personas siguen siendo asalariados y por eso la capacitación debiera ser su principal objetivo en ese momento. Se trata de un grupo de trabajadores negociando con una administración y en este proceso, el sindicato está perdido, no tiene papel.

Llegó la orientación de que el Estado dejara de gestionar esas entidades, insisto, no de que las convirtiera en cooperativas pero si los trabajadores están de acuerdo, como no pueden gestionar esos servicios a título personal, tienen que constituir una empresa. ¿Cuál es la única empresa autorizada en Cuba para ellos? La cooperativa. Y ahí comienza la negociación, que debe estar conducida por los sindicatos.

El primer bache legal de todo este asunto es que no hay una ley de cooperativas, lo que existe es un Decreto-Ley y eso es una facultad del Consejo de Estado, pero que en algún momento debe ser llevado ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, quien tiene las facultades legislativas, para que sea aprobado, o no. Eso es lo que no se ha hecho y el proceso es largo.