Revista Digital Semanal

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Relaciones del Estado cubano con el sistema empresarial

Un aspecto importante en la actualización del modelo económico cubano lo constituye el cambio de las relaciones del Estado con el sistema empresarial cubano.

Doris García Escambray.cu En Economía Feb. 20, 2016

En el anterior sistema de relaciones económicas, se atribuía al Estado el papel de propietario exclusivo  de todos los medios de producción, y de ahí se derivó el diseño de la interrelación Estado-empresa, con un enfoque de subordinación que privaba a la misma de la facultades necesarias para su desempeño. Estas prácticas limitaban el alcance empresarial y coartaban  los crecimientos productivos, además de que la afectaban financieramente.

 A partir de la aprobación del Decreto Ley 320 y el Decreto 323 en 2014, se estableció un proceso paulatino de descentralización de las funciones empresariales y la reformulación de las relaciones Estado-empresas, lo cual se manifestó, entre otros, en los siguientes aspectos:

1.    Separación de las funciones Estatales de las Empresariales, que determina el papel de los Ministerios, de cara al sector empresarial, en los aspectos metodológicos y de supervisión, y no de subordinación económica y financiera.

2.    Flexibilización de los Objetos Sociales empresariales, en las cuales recae la facultad de decidir qué actividades secundarias y de apoyo derivadas de su objeto social está en condiciones de realizar, lo que les permite producir aprovechando mejor todas sus potencialidades

3.    Definición del concepto Encargo Estatal, que constituye la cuota comprometida por la Empresa a comercializar con el Estado, y dando la potestad a la misma de vender libremente el excedente de la producción entre los restantes sectores económicos del país, a partir del mecanismo de oferta y demanda.

4.    Captación de los ingresos empresariales únicamente a través de los  Impuestos establecidos en la Ley Tributaria, del cual se exonera el Tributo por la depreciación y amortización de los Activos Fijos Tangibles e Intangibles, que quedan en poder de cada Empresa.

5.    Aprobación a las Empresas de la creación de Provisiones y Reservas financieras para incrementar el capital de trabajo, financiar inversiones, desarrollo e investigaciones y capacitación, así como para amortizar créditos bancarios.

6.    Reducción de los indicadores directivos para medir el desempeño empresarial, los cuales se concentran en los resultados financieros.

7.    Eliminación de las restricciones para la formación del salario, el cual estará condicionado por los resultados. Por tanto se aprueban los sistemas de pago que estimulan la productividad y el mejor desempeño de los trabajadores.

Todavía existen reservas productivas en el sector empresarial cubano, que debe transitar por un camino de cambios aún más radicales. Este sector debe ganar en cultura económica y financiera, que les permita monitorear adecuadamente sus resultados, ya que aún persisten dificultades subjetivas en su desempeño, por la falta de preparación y capacitación en estos aspectos, que son decisivas para el despegue del sector productivo y de servicios del país.