Revista Digital Semanal

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Se prepara el sector no estatal cubano

El estado cubano comienza a preparar al sector privado en la isla, el mismo que la política estadounidense anuncio apoyar con inversiones. Para ello se impartirán cinco talleres especializados para los llamados “cuentapropistas”.

Carlos Javier Rodríguez Ernesto Salazar En Economía April 9, 2016

El próximo 29 de Abril comienzan en La Habana cinco talleres especializados para los “cuentapropistas” organizado por la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC) y que contendrán un contenido con “temas de sumo interés”, señalo un artículo publicado en el diario Trabajadores, prensa oficial de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC).

La profesora holandesa Marije Oosterhek, con 25 años de experiencia en sectores de servicios a la población tendrá a cargo uno de los primeros talleres que se proyecta a un punto primordial y básico dentro de cualquier servicio; La atención al cliente y la hospitalidad.

Luego los profesores del Centro de Estudios de la Economía Cubana dedican su taller a la Gestión de la Calidad, impartidos por el Doctor Jorge Ricardo Ramírez García y la Máster Silvia García García, mientras que sobre la Orientación al mercado en negocios pequeños versará el que será conducido por el Dr. Luis Barreiro Pousa, economista y profesor del Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana.

Mientras que La Penetración en los Mercados será facilitado por la Doctora Ileana Díaz Fernández, también del Centro de Estudios de la Economía Cubana, de la Universidad de La Habana y especialista en estrategia empresarial, competitividad e innovación y en el caso de Créditos emprendedores: Cómo negociar con el banco, será otro tema de análisis, que estará dirigido por el Doctor Francisco Borrás y la Máster Lourdes Escobedo, ambos profesores de la Universidad de La Habana.

La matrícula será de 20 cupos por cada taller y los mismos se impartirán desde Abril a Junio próximo realizados en la propia Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC) en el residencial barrio de Miramar de la capital de la Isla, según promocionó la prensa local.

El sector no estatal se ha visto incrementado en los últimos tiempos como parte del proceso de reactivación de la economía que gobierno cubano está llevando a cabo y ahora también vuelve a cobrar importancia luego de la visita del presidente de los Estados Unidos a Cuba y quien ha anunciado su especial interés en inversiones especialmente con los privados.

Los “cuentapropistas” como se le ha denominado en Cuba el sector de micro empresas se ha convertido un alivio en los servicios tanto a la población como al sector turístico y cada día la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT) facilita mas el acceso a matrículas de los particulares para sus pequeños emprendimientos.

Restaurantes y cafeterías , casas de alojamiento (hostales), rentas de automóviles, así como otros servicios de reparación de electrodomésticos y celulares, peluquería, zapatería son algunos de los más vistos y comunes en las calles de la Cuba, que lucha por un perfeccionamiento de su economía y sin claudicar los principios socialistas de Economía de Mercado.

Antes de este cambio, el estado cubano era el encargado de administrar y subvencionar todos los rubros del país, algo que mientras se mantenía su economía con los acuerdos de intercambios con el bloque socialista de Europa era algo posible, pero al caer, se vió obligado de buscar alternativas para apaliar la crisis.

El transporte fue uno de los más golpeados, y allí aparecieron los afamados “boteros”, que son los autos de alquiler (tipo taxi) que en su mayoría suelen ser “Almendrones” como también le llaman a los autos antiguos de los años 50 que circulan por toda la isla transportando a la población.
Barack Obama y su familia visitaron varios lugares del sector privado y reforzaron la idea de apoyarlos económicamente, claro está, con el sentido de meterse aún más dentro de la sociedad cubana, pero para llegar a su fin, establecer en la nueva generación una economía de consumo y mercado, otra arma para tratar de derrocar la conciencia revolucionaria, algo para lo que el país se está preparando ideológica y profesionalmente.