Revista Digital Semanal

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Desafío de los tiempos por venir, y ahora qué?

Tras el restablecimiento de las embajadas y la reanudación de las relaciones diplomáticas el pasado 20 de Julio los analistas cubanos hacen un comentario de los que va a venir.

Valentín Rodríguez, Corresponsal Cubadebate En Política July 25, 2015

El restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos de América, coinciden mucho en reconocerlo como un hecho histórico de enrome trascendencia no solo para Cuba sino para las relaciones hemisféricas. Sin embargo también abre muchas interrogantes, sobre los pasos inmediatos a la apertura de las embajadas. Para acercar a los seguidores de Cuba es otra historia, conversé con algunos expertos en el tema.
El Dr. Luis Renè Fernàndez Tabio, profesor e investigador del Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos de la Universidad de La Habana, (CEHSEU), opina que la apertura de embajadas funciona en varios niveles: el inicial es simbólico pues permite constatar que el proceso avanza. Esto implica el reconocimiento formal de la legalidad y legitimidad del gobierno cubano por parte del ejecutivo norteamericano, uno de los obstáculos tradicionales entre los dos países, señaló.

Carlos Alzugaray, politólogo y ex diplomático cubano, apuntó que el restablecimiento de relaciones es un paso que muy pocos pensaron fuera posible pero que se ha dado gracias, en primer lugar a la resistencia, la sabiduría del pueblo y sus dirigentes, particularmente el presidente Raúl Castro; aunque hay que reconocer la audacia y el coraje del mandatario estadounidense, Barack Obama.

Asegura Alzugaray que ambos gobiernos han sido pragmáticos, y no han dejado que los grandes problemas que los separan –el bloqueo, las compensaciones mutuas, la política subversiva hacia Cuba, la Base Naval de Guantánamo y la Ley de Ajuste cubano–, sin cuya solución no podemos hablar de normalización en general, se interpongan en el camino de establecer espacios de cooperación que deben ir ampliándose y cuya profundización puede producir beneficios para Cuba.

En la medida en que se logren acuerdos mutuamente beneficiosos, la obseciòn por derrocar a la Revolución Cubana irá cediendo paso a la consideración realista y pragmática de que no vale la pena intentar deponer un gobierno sólido y estable con el que se llegan a decisiones para intereses legítimos en el plano diplomático, de seguridad, económico, comercial –que incluirá inevitablemente un turismo normal–,cultural, científico y educacional, añadió Alzugaray.

Como punto de inflexión en el camino hacia la normalización de las relaciones, calificó el doctor Jorge Hernández, profesor titular y director del CEHSEU, la apertura de las legaciones diplomáticas.

Es un paso de avance, subrayó Hernández, quien dijo a la vez inaugura una etapa en la que irán apareciendo nuevos retos, problemas, cuestiones que reclamarán atención constante y algunos de esos desafíos o aspectos probablemente ya se han imaginado, pueden suponerse o esperarse; otros quizás no tanto, irán apareciendo sobre la marcha.

Más allá del impacto mundial en los medios de comunicación, así como en los círculos políticos de muchos países donde se han suscitado debates, especulación, esperanza, preocupación, es importante comprender el proceso en su justa dimensión, sin minimizarlo ni sobredimensionarlo.

El tiempo, como siempre, juez severo de la historia, es quién dirá la última palabra.