Revista Digital Semanal

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Guantánamo es la mancha difícil de quitar

Fue hace 8 años que Barack Obama - recién electo presidente de los Estados Unidos- dijo frente a las cámaras de la TV de su país que ordenaría “a la mayor brevedad posible” el cierre de la cárcel en la base militar de Guantánamo. De vuelta ante las cámaras y viendo que dejará la Casa blanca en 2017, habla de enviar un Plan al Congreso, para no dejar esa asignatura pendiente.

Margarita Pécora Carlos Javier Rodríguez En Política Feb. 27, 2016

Que  el Congreso después de dos negativas anteriores,  le permita a Obama cerrar o no Guantánamo ,no lo es todo, lo difícil y cierto es poder  borrar la mancha  que esa cárcel y las vejaciones que han ocurrido en su interior, dejan  en el sistema de justicia norteamericano,  que se equivocó  estrepitosamente  a los ojos del mundo.

 Para cualquier ser humano que disfruta la libertad en su significado más amplio, que pasen  los  años resulta placentero, pero para quien ingresó a Guantánamo encapuchado y esposado  de pies y manos y permanece  encerrado sin  cargos, juicio o proceso justo, es una crueldad sin límites,  sumado a los  maltratos y  afrentas de todo tipo  sufridos en un clima de venganza, discriminación, e intolerancia.

Así lo han testimoniado varios reos que pasaron por aquel  desquiciado invento  que es  la cárcel de alta seguridad, en la Base Naval de la Bahía de Guantánamo- territorio cubano ocupado ilegalmente por los Estados Unidos. 

En 759 informes secretos Wikileaks, se pusieron al desnudo  las vejaciones de Guantánamo y revelaron  que el principal propósito de la prisión era "explotar" toda la información de los reclusos a pesar de la reconocida inocencia de muchos de ellos,  aún a sabiendas que  no son ni miembro de Al Qaeda ni un líder talibán. El 60% fue conducido a la base militar sin ser una amenaza "probable".

Durante la novena sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, celebrada en Ginebra (Suiza) en otoño de 2010, los miembros del Consejo solicitaron el cierre inmediato de la cárcel de Guantánamo y la investigación de todas las acusaciones que tienen que ver con EE. UU.

Obama presionado

Todo el mundo sabe que  Obama dejará la presidencia del país en unos diez meses, y que está tratando de acelerar  las gestiones para no dejar temas pendientes  a su  sucesor, como es este  estratégico asunto  de Guantánamo, pero está en una carrera  contra reloj, porque ahora de lo que se trata es  de convencer a nada menos que al Congreso de los Estados Unidos para un cierre que prevé el traslado a otros países de 35 detenidos que ya no son considerados peligrosos para Estados Unidos, así como acelerar la revisión periódica de los 56 casos restantes para determinar si pueden ser trasladados.

Además, propone buscar un lugar adecuado en Estados Unidos para transferir a aquellos presos que sigan siendo considerados como una amenaza para la seguridad del país.  Lo difícil  será que el Congreso  le apruebe un presupuesto de entre 290 a 475 millones de dólares para mantener esos presos en Estados Unidos.

Por otro lado, Obama aclaró que el cierre de la cárcel no significa entregar la base militar a Cuba, Estados Unidos seguirá utilizando las instalaciones de Guantánamo como punto estratégico en la región. 

Otra prueba del afán  imperialista de no querer devolver a Cuba ese territorio  que le pertenece, y desde el cual han mancillado  a los cubanos  y asesinado incluso a jóvenes soldados que guardaban la frontera. Una oportunidad de hacer justicia cabal que también se pierde Obama.