Revista Digital Semanal

Director: Carlos Javier Rodríguez

Editor: Santiago Masetti

Email: editor@cubaesotrahistoria.com.ar

Ignacio Ramonet fue censurado tras publicar libro sobre Fidel

La figura de Fidel Castro se trató en la prensa occidental de mostrarse siempre en una posición para afectar a la revolución y muchas veces ha sido censurado hablar de su imagen y legado en estos medios. Este es el caso de Ramonet quien fue presionado y atacado por escribir del líder cubano.

Redacción En Política Dec. 10, 2016

Entre 2003 y 2005 el periodista español radicado en Francia, Ignacio Ramonet, escribió “Cien horas con Fidel”, una extensa conversación donde el líder cubano repasa diversas facetas de su vida personal y su lucha política. La primera edición del libro apareció en 2006, y luego ha tenido sucesivas reimpresiones. 

Después de eso Ramonet recibió presiones y ataques, según contó recientemente en el diario mexicano La Jornada. Por ejemplo, el periódico El País, de España, dejó de publicar artículos suyos, a pesar de que el intelectual escribía en sus páginas de opinión con regularidad.  

En Francia también fue víctima de la represión: para él quedaron cerrados los estudios de la radio pública France Cultura, y las aulas de la Universidad París-VII, donde impartió Teoría de la comunicación audiovisual durante más de tres décadas.

La Sociedad de Redactores del grupo editorial Le Monde quiso hacerle una especie de juicio político, y el diario La Voz de Galicia cesó de publicar sus crónicas, sin ofrecer siquiera una mínima excusa. 

“Cuando la uniformidad mediática aplasta toda diversidad, censura cualquier expresión divergente, y sanciona a los autores disidentes, es natural, efectivamente, que hablemos de ‘represión’. (…) Como muchos otros, yo viví en carne propia los azotes de ese sistema”, relata Ramonet. 

Aseveró que su caso no es único, en otros países europeos muchos intelectuales y periodistas han sido forzados al silencio, a la invisibilidad y a la marginalidad por no pensar como el coro de los medios dominantes. 

El propio Noam Chomsky, en Estados Unidos, fue condenado al ostracismo por los grandes medios, que le prohibieron el acceso a las columnas de los diarios más influyentes y a las antenas de las principales emisoras de radio y televisión. 

“Esto no ocurrió hace 50 años en una lejana dictadura polvorienta. Está pasando ahora, en nuestras ‘democracias mediáticas’. Yo lo sigo padeciendo en este momento. Por haber hecho simplemente mi trabajo de periodista, y haberle dado la palabra a Fidel Castro”, concluye el autor.