Revista Digital Semanal

Director: Carlos Javier Rodríguez

Editor: Santiago Masetti

Email: editor@cubaesotrahistoria.com.ar

La fiesta de los trabajadores en la Plaza de la Revolución

La tradicional marcha en la Plaza de la Revolución fue multitudinaria y contó con la presencia por primera vez de Los Cinco y la visita del presidente venezolano Nicolás Maduro.

Valentín Rodríguez, Corresponsal Barceló En Política May 2, 2015

La Habana despertó bajo un cielo nublado y amenazante de lluvias, y llovió, pero el torrente humano minimizó las inclemencias de un tiempo caprichoso que no impidió estar junto a la Patria. Toda Cuba, desde la Punta de Maisí  hasta el mismo Cabo de San Antonio, celebró  con alegría y mucho optimismo el 1ro de Mayo, con sobradas razones en la obra que se defiende y en la esperanza en el porvenir.

En la Plaza de la Revolución José Martí en la capital cubana, en la que se congregaron miles de personas de todas las edades, agrupados en bloques desfilaron frente al monumento al apóstol de la independencia y ante la presencia de los principales líderes del gobierno y de las organizaciones de la nación.
 
 Especial motivación resultó la presencia en la histórica plaza de los luchadores antiterroristas René, Ramón, Antonio, Gerardo y Fernando, ejemplos de dignidad y resistencia, quienes sufrieron injusto y largo encarcelamiento en cárceles de Estados Unidos por defender a su pueblo  y todos los demás, y hoy marchan junto a sus hermanos.
   
Junto al General de Ejército Raúl Castro, que presidió el majestuoso desfile, estuvo la compañía de Nicolás Maduro, presidente de la República Bolivariana de Venezuela, digno continuador del recordado Comandante Hugo Chávez, el mejor amigo de Cuba, y de centenares de representantes de organizaciones sindicales y de solidaridad  del mundo con la Isla.

Así sucedió en cada provincia del país, consignas, banderas e iniciativas se mezclaron entre el colorido que brinda un pueblo convencido de sus conquistas.

Cuba se volcó a las calles y plazas y una vez más demostró que es posible batallar y ganar. Millones las cubanas y cubanos patentizaron este 1ro de  Mayo su disposición a defender la obra de justicia y dignidad que hemos levantado y hacer cuanto se requiera para continuar perfeccionándola al precio que sea necesario.