Revista Digital Semanal

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Los cambios en Cuba, ¿será Venezuela o el bloqueo?

Muchos comentarios han suscitado las palabras del presidente del presidente cubano, luego de su discurso en la Sesión Plenaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular realizada el 8 de julio último.

Miguel Reyes Mendoza Archivo En Política July 18, 2016

Algunos están preocupados por la situación económica del país, que atraviesa circunstancias adversas obligada a la reducción de gastos y al fomento del ahorro, otros auguran un inminente colapso económico o un retorno al conocido como "Periodo Especial" de los años 90, tras la caída del bloque soviético, pero lo cierto, es que como propuso el propio presidente Raúl Castro, es mejor rechazar las especulaciones y augurios que tienen como propósito sembrar el desánimo y la incertidumbre relativos a un inminente colapso de la economía cubana.

 

¿Y de quién es la culpa? ¿Qué está sucediendo con la economía cubana? ¿Hasta dónde las relaciones con nuestros amigos venezolanos han influido? ¿A un año del deshielo de las relaciones con Estados Unidos, avanzamos o decrecemos? ¿Se eliminará el bloqueo

 

Lo cierto es que en el primer semestre del año, el Producto Interno Bruto (PIB) del país creció un 1 por ciento, la mitad de lo previsto, condicionado por factores como el incumplimiento de los ingresos por exportaciones unido a una determinada contracción en los suministros de combustible pactados con Venezuela y a la vigencia del bloqueo de EE UU.

 

A partir de estas circunstancias adversas, el Consejo de Ministros adoptó un conjunto de medidas dirigidas a enfrentar la situación y garantizar las actividades principales que aseguran la vitalidad de la economía, minimizando las afectaciones a la población, según indicó Raúl Castro en el discurso divulgado por medios oficiales.

 

Otras medidas estarán orientadas a concentrar las inversiones en las actividades que generen ingresos por exportaciones, sustituyan importaciones y respalden el fortalecimiento de infraestructuras, asegurando la sostenibilidad de la generación eléctrica y un mejor uso de los portadores energéticos.

 

"Se trata en síntesis de no detener, en lo más mínimo, los programas que garantizan el desarrollo de la nación", afirmó el presidente cubano, quien también garantizó la preservación e incremento de la calidad de los servicios sociales.

 

Es así como en los últimos seis meses del año habrá un ajuste en el consumo energético, cuyo suministro se verá afectado en un 25 por ciento. La restricción no afectará al sector residencial, que gasta el 60 por ciento de la electricidad producida en la Isla, por lo que, el ajuste se realizará en el 40 por ciento restante.

 

Dos caras y una explicación

 

A un año de la apertura de embajadas el 20 de julio entre Cuba y Estados Unidos,  siguen sin producirse grandes avances en el área económica. Ni se ha puesto fin al bloqueo económico de la Isla y los estadounidenses tienen que justificar un interés cultural, educativo o humanitario para viajar a Cuba, algo que con el fin del embargo no sería necesario.

 

Aunque se ven algunos alivios en las políticas hacia la Isla, como ver atracar en La Habana a un crucero de Carnival proveniente de Miami u hospedarse en el Four Points by Sheraton, de la cadena Starwood, las primeras grandes empresas en incursionar en décadas, o el hecho de que algunos estadounidenses se animen a invertir en Cuba, un destino económico por explorar que ofrece mano de obra calificada, no todo es color de rosas. Por citar ejemplos, solo a un pequeño grupo de compañías estadounidenses se les ha permitido hacer negocios en Cuba, e incluso el gobierno cubano sigue esperando que se haga efectivo el anuncio de la Casa Blanca de permitirle el uso del dólar en sus transacciones internacionales, lo que facilitaría y reduciría los costos en importación de alimentos.

 

Paralelamente, la crisis en Venezuela, principal socio comercial, está golpeando la economía isleña, ya que suministraba a Cuba unos 85,000 barriles diarios de petróleo con facilidades de pago, lo que representa algo más del 50% del consumo de la isla, a pesar de la firme voluntad del presidente Nicolás Maduro y su gobierno por cumplirlos. Lógicamente ello ha ocasionado tensiones adicionales en el funcionamiento de la economía cubana.

 

Todos estos factores, inciden en el desarrollo económico cubano y propician la toma de decisiones por el Consejo de Ministros en función de preservar los programas que garantizan el desarrollo de la nación. Entonces, no queda de otra que actuar ante una situación coyuntural como esta con mucha energía, ecuanimidad, racionalidad y sensibilidad política.