Revista Digital Semanal

Director: Carlos Javier Rodríguez

Editor: Santiago Masetti

Email: editor@cubaesotrahistoria.com.ar

Son los mismos y más de lo mismo

Las poderosas fuerzas externas e internas que intentan derrocar la Revolución cubana están fracasando al reclutar correligionarios y seguidores entre los marginales y quienes viven a expensas de los demás.

Arturo Chang, Colaborador Arturo Chang En Política June 2, 2016

Cuando el editor de Cuba es otra historia preguntó sobre cuáles grupúsculos escribiría, si de los contrarrevolucionarios financiados por los mismos de siempre o por los lumpen que andan por ahí, le respondí que sobre los primeros, pero ahora rectifico, pues esa no es una respuesta exacta.

 

Antes de contestar correctamente, cuento que a finales de 2013, conversé en los pasillos del habanero Palacio de las Convenciones, con Carlos Serpa Maceira, quien fue, durante una década, agente de la Seguridad cubana dentro de las filas de organizaciones contrarrevolucionarias.

 

Desde hacía algún tiempo quería tener confirmación de si era cierto o no lo que escuchaba entre la población de Santa Clara en relación con la procedencia de los miembros de tales agrupaciones y sus posibilidades de éxito.

 

Serpa es una fuente confiable para esa comprobación, pues ocupó una abultada lista de responsabilidades: Coordinador nacional del Proyecto Cívico Cultural Julio Tang Texier, Director de la Biblioteca Independiente Ernest Heminway, Director de la Unión de Periodistas Libres de Cuba, Representante de la Brigada 2506, corresponsal de la revista editada en Suecia Misceláneas de Cuba, vocero y miembro de la junta directiva del Frente Nacional de Resistencia y Desobediencia Cívica en Cuba, enlace nacional de los presuntos Gobiernos de Oposición, Director del Buro del Puente Informativo Cuba – Miami, Corresponsal de la revista editada en Miami Lux Infopress, Corresponsal de la revista Disidente (editada en Puerto Rico), Vocero de las Damas de Blanco, Editor del blog Guayacán Cubano y Corresponsal de la emisora Radio Martí.

 

Para desempeñar su labor como agente de la Seguridad Cubana estuvo en contactos con funcionarios estadounidenses, desde sus principales jefes y funcionarios, muchos de los cuales eran oficiales CIA, hasta el mismísimo jefe de la entonces Oficina de Intereses.

 

Y por supuesto, también se relacionó con cabecillas contrarrevolucionarios entre los que se encuentran los radicados en Santa Clara y Placetas, uno de ellos con el Premio Sajarov entregado personalmente por el vicepresidente del Parlamento Europeo, Gianni Pitella en 2013.

 

Por aquellos días, en las calles de la ciudad de Santa Clara resaltaban que el premiado había recibido con codicia lo que acompaña al galardón: 50 mil euros que significan una fortuna en Cuba, donde el salario medio equivale a unos 20 USD.

 

Luego, en la tribuna callejera de la central provincia de Villa Clara sumaban esa cifra a lo que le estarían suministrando organizaciones terroristas radicadas en el Sur de la Florida y pero que en lugar de emplearlo en gastos para fomentar desórdenes se quedaba con todo y repartía una ínfima cantidad.

 

En toda localidad cubana con unos 200 mil habitantes todo se sabe, y todos, conocen (o le han contado) sobre una foto en la cual el personaje santaclareño del que hablamos aparece con Luis Clemente Posada Carriles, connotado terrorista internacional de origen cubano radicado en Estados Unidos.

 

El mismo que ostenta el Premio Sajarov y que se retrata con el terrorista, escenificó una riña con otro colega por reclamos monetarios, y también tuvo desavenencias con personas de diferentes organizaciones, entre ellas las de Placetas, una localidad donde sus pobladores refieren sobre las actividades delictivas del jefe contrarrevolucionario.

 

A cualquier ciudadano a quien  se le pregunte de qué son jefes o en qué consisten esas organizaciones, responde que encabezan grupos integrados por familiares y lúmpenes cuya marginalidad está dada por conductas antisociales y por estar fuera de la ley.

 

Con su experiencia, Serpa Maceira dijo hace tres años: los que realizan ilegalidades, indisciplinas sociales y cometen delitos o actos de corrupción, son caldo de cultivo de la contrarrevolución, tienen ideas malas, vocación mercenaria y quieren el anexionismo de Cuba a Estados Unidos.

 

Ni son líderes, ni tienen poder de convocatoria dentro del pueblo, carecen de principios y ética, los mueven el dinero y los deseos de partir para Estados Unidos. Y aunque están condenados al fracaso, hay que evitar esos males en la sociedad cubana.

 

En Cuba no se tuvo en cuenta la idea de Juan Domingo Perón en el sentido de no criticar al enemigo porque a lo mejor aprendía, pues todo esto y mucho más se ha dicho en las calles cubanas y en las redes sociales y no había necesidad de agentes secretos para enterarse.

 

Aún así, están fracasando, pues en Villa Clara, como comenta la población, están desintegrados; unos viajan constantemente al exterior y los que no tienen ese privilegio, permanecen en sus casas tratando de alcanzar la mayor tajada de dinero posible.

 

Por tanto, estimado editor de Cuba es otra historia, la nota de esta semana se dedica a lo que opina la mayoría de la población sobre esas personas que lo mismo se agrupan para delinquir que para recibir una paga por algún que otro cartel o grito contra la Revolución, tras lo cual, aunque parezca contradictorio, son protegidos por las autoridades para evitar que puedan tener alguna respuesta violenta de ciudadanos que se dejen llevar por las provocaciones.

 

 

Nadie dude de que en la calle o a bordo de un ómnibus se habla de todo, lo mismo a favor que en contra, pocos callan, pero en las espontáneas tertulias populares actuales ya no pierdan el tiempo en este tema.