Revista Digital Semanal

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Una mirada juvenil muy política sobre el futuro

Tres preguntas a jóvenes universitarios que viven y se desarrollan en el oriente cubano. Ellos exponen su mirada para todo aquel que quiera mirar bien.

Jimena Riveros Ernesto Salazar En Política July 3, 2015

En momentos en que Cuba está en boca de todo el mundo. En momentos en que la historia de las relaciones entre EEUU y Cuba empieza a cambiar. En momentos en los que el pueblo cubano mira con atención lo que se dice de ellos y las cientos de profecías que asoman por los titulares de los diarios y noticieros, en este momento, Cuba es otra Historia salió a buscar a los jóvenes cubanos para  pensar y comprender cómo viven ellos estos tiempos. En este caso nuestro “botón de muestra” fueron estudiantes universitarios del oriente cubano. Las preguntas fueron tres: ¿Cómo ve las conversaciones que se vienen presentando entre Cuba y EEUU?; ¿Qué es Cuba para usted? Y ¿Cómo se imagina a la Isla dentro de 10 años?

Yasel Toledo Garnache, tiene 25 años y es originario de la provincia de Granma. Él responde la primera pregunta explicando que ante todo siente alegría y considera que sería muy beneficioso incrementar las exportaciones e importaciones con los Estados Unidos, que es la primera economía del planeta. No obstante percibe de los demás cierto escepticismo.  “La gente está consciente de que es imposible hablar de amistad o desinterés por parte de ellos. La historia pesa demasiado entre ambos países. Una breve revisión del pasado lo confirma. Faltan, además, muchos pasos importantes como la eliminación del bloqueo económico y financiero y de la base naval estadounidense, ubicada en el municipio Caimanera, en la provincia de Guantánamo. Ojalá todo avance con mucho respeto desde ambas partes. Estoy seguro de que Cuba mantendrá el apego a sus esencias” explica con tremenda claridad.

Yudith Rojas Tamayo, es una joven que vive en Holguín para ella el restablecimiento del dialogo es “una excelente oportunidad para la materialización de acuerdos y convenios de trabajo, que permitan potenciar los renglones económicos de cada nación, en aras de fortalecer vínculos y lazos de amistad”.

Roxana Arean Matos, tiene 22 años y es de Bayamo, opina que “era algo que debía suceder. Además estas conversaciones traerán mejoras para nuestro país en cuanto a muchos sectores de nuestra economía, lo mas importante es que propicien la eliminación de la base naval de Guantánamo y del bloqueo”.

Dayanis  Jorgen Infante, también de Granma y con 22 años hace una reflexión muy interesante. Ella dice que de haberle realizado la misma pregunta pero un año antes, sin dudas, la respuesta hubiera sido diferente pero ahora  le “satisface que hoy las relaciones entre nuestro país y Estados Unidos se realicen sobre la base del respeto y la tranquilidad. Ojalá esta posición de Estados Unidos no sea una política de doble y moral”, explica.

Es evidente la preocupación reinante en estos jóvenes respecto al camino que tomará este nuevo hecho de carácter histórico. Ellos, por su edad, son al menos la segunda generación que solo conoce una Cuba bloqueada pero revolucionaria.  Son parte de un engranaje nuevo, con mirada crítica y sin elemento comparativo. Ellos nunca salieron de Cuba pero tienen total conciencia de cómo está el mundo y saben mejor que nadie las consecuencias de estar “peleados” con uno de los imperios más poderosos del mundo.

Respecto a la segunda pregunta, la que busca respuestas más vinculadas al corazón que a la cabeza  Yasel dice: “Cuba es coraje y valor, resistencia y amor. Deseos infinitos de socialismo y permanencia”.  Las palabras de este muchacho hablan de compromiso, de herencia, de futuro. Él es de los muchos cubanos que eligen seguir viviendo en su país natal y como muchos cubanos es un romántico: “Cuba es país de gigantes, palmas altas que simbolizan anhelos. Es deseos de triunfar y no renunciar. Es futuro y solidaridad, vida, pasión. Aquí nací, di mis primeros pasos y me supero en lo profesional. Trato de ser consecuente con su historia y el deseo de perfección. Estoy consciente de sus grises”.  Esto último es de una enorme importancia porque representa el sentir de muchos que defienden su país pero no dejan de observar las cosas que están mal o las que faltan por hacer. La obsecuencia en este caso no refleja la realidad del sentir de Yasel.

Yudith por su parte, resume todo en una palabra: tierra. Su tierra. Eso es Cuba para ella; mientras que Dayanis dice que es su país de nacimiento y el cual defiende a capa y espada porque “lejos de los problemas, las carencias, somos una isla que aprendió a resistir a presiones de la mayor potencia del mundo y que hoy tiene la grandeza de reestablecer  el dialogo”.

Y pensando hacia delante, en el futuro que ya llegó pero del que poco de puede hacer vaticinio, ellos insisten con la misma línea de pensamiento pese a que originalmente las preguntas buscaban ahondar en cuestiones que excedían lo político. Yasel manifiesta que “lo que logremos de aquí a 10 años y más depende sobre todo de nosotros mismos, de la creatividad, la capacidad de trabajo y la adopción de estrategias integradoras que se traduzcan en éxitos reales”. Algo que los cubanos conocen bien, esto de ser creativos, de sacarle literalmente agua a una piedra. Yudith explica que “si se mantienen las relaciones estables imagino una Cuba más desarrollada y líder en servicios como la salud y educación”. Si se mantienen dice. Esto explicaría en parte la cuota de escepticismo que prevalece y que destacó Yasel en la primera pregunta.  Dayanis, en cambio prefiere no hacer futurología: “No sé cómo será la isla dentro de 10 años, pero prefiero pensar que tendrá un modelo económico mejor y mantendrá la esencia de ese proyecto socialista que defendió el joven gobierno revolucionario en enero de 1959”.

Estos testimonios dejan en claro que los jóvenes cubanos saben de qué hablan y que hablan por si mismos. Son concientes de su realidad política y social. Son jóvenes comprometidos que van por más. Debo destacar que ninguno de ellos tiene una actividad política asociada a ninguna sigla. Sus voces, son de ellos.-