Revista Digital Semanal

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Diferentes apagones

Durante la década de los 90 del siglo pasado ocurrían apagones en Cuba, pero por motivos muy diferentes a los que pueden suceder desde hace casi 10 años

Arturo Chang, Colaborador Arturo Chang En Sociedad July 15, 2016

Por no encontrar la palabra exacta suelen ocurrir malas interpretaciones. Tal es el caso de “apagón”, que en Cuba tiene el significado atribuido a la falta de electricidad.

 

Primero se llamaba  así a la carencia de energía por cualquier motivo, pero luego fueron provocados por carecer de combustible, y entonces popularmente se dejó de decirse a secas y se lo incorporó  a frases como “dieron un apagón” o “esto es un apagón programado”.

 

La dureza de los 90 del siglo pasado se debió a la caída del campo socialista, a la desintegración de la Unión Soviética y al recrudecimiento del bloqueo. Pero al problema de no disponer de suficiente petróleo, se sumó el envejecimiento de las termoeléctricas y a sus constantes roturas que no podían arreglarse con facilidad por no poder recurrir a piezas de repuesto.

 

En esos años de aguda crisis, los apagones se debieron entonces al déficit en la capacidad de generación y, en consecuencia, aunque hubiera suficiente combustible, el servicio podía interrumpirse por más de 10 horas.

 

A partir del desarrollo de la Revolución Energética en Cuba a principios de este segundo milenio, ese tipo de apagones -los que sucedían por no haber suficientes maquinarias para producir la electricidad- fueron total y absolutamente eliminados.

 

La Mayor de las Antillas logró un éxito descomunal al erradicar esos apagones, y electrificar la mayoría de los medios de cocción de los hogares. Por ello es que a partir de aquel momento y hasta hoy, pueden suceder apagones, pero no se deben a un déficit en la capacidad de generación.

 

En efecto, al reubicar los grupos electrógenos de diesel y fuel oil se persiguió el objetivo de avanzar hacia una futura invulnerabilidad. Fueron distribuidos por el territorio nacional de forma tal que si un área queda desconectada, es capaz de autoabastecerse en mayor o menor medida.

 

Pero al no ser lo mismo apagón que apagón, no faltaron quienes sin buscar mayores explicaciones ni que se las ofrecieran suficientemente, rechazaron la afirmación de que se habían eliminado.

 

Hoy, a esos apagones y los otros apagones, se suman apagones de nuevo tipo: los cortes que se evitan en el sector residencial pero se realizan en centros laborales y que conllevan reducción de horarios de trabajo, vacaciones masivas o prohibición de usar equipos de alto consumo como los de aire acondicionado.

 

Se entiende por qué aunque los actuales también se llaman apagones, están causados por la “contracción en los suministros de combustible pactados con Venezuela”, según palabras textuales del presidente cubano Raúl Castro Ruz, quien también se refirió a otras dificultades en la reciente reunión del Parlamento.

 

Cuba no puede adquirir el petróleo en otros mercados al carecer de divisa, cuya entrada al país se redujo porque bajaron los precios de los productos de exportación.

 

Durante estos últimos años, además de crear un sistema de generación distribuida por toda la nación, capaz de satisfacer hasta demandas superiores, se repararon y modernizaron las viejas termoeléctricas para evitar que las eventuales paralizaciones por rotura revivieran las dramáticas interrupciones de plantas como la Antonio Guiteras de Matanzas, la de mayor capacidad.

 

Las familias saben de las drásticas medidas en el sector estatal, que apagan los equipos de climatización aunque sea en oficinas llenas de computadoras, por lo cual hay confianza en que este verano no sean agobiantes los apagones que, como hemos referido, no son los mismos de años anteriores.