Revista Digital Semanal

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El alacrán y su veneno benéfico

El médico veterinario Fabio Linares Pasos ha dedicado esfuerzos y estudios para defender la vía de aprovechar los mecanismos naturales de curación utilizando al alacrán

Valentín Rodríguez Archivo En Sociedad Feb. 27, 2017

Cuba es otra historia supo que este domador de alacranes estaba en La Habana y se dispuso a localizarlo para dialogar con él sobre los misterios y controversias de sus fines terapéuticos. 

El médico veterinario Fabio Linares Pasos dirige desde 1994 un laboratorio de investigación en la central provincia de Cienfuegos. En condiciones muy precarias inició la producción de los primeros medicamentos homeopáticos, entusiasmado por quienes creyeron en él, y a contrapelo de incrédulos que lo tildaban de soñador, precisamente cuando arreciaba el período especial.

El uso del veneno del alacrán azul, Rhopalurus junceus, tiene sus antecedentes a finales del pasado siglo, en experimentos prometedores hechos en la provincia de Guantánamo, para el tratamiento contra el cáncer. A principios de los 2000, los laboratorios Labiofam comienzan con la crianza de la especie y la obtención de la toxina en determinados centros del país, para estudiar su efectividad.

“En 2006 se incursionó por primera vez en este campo. Entonces hicimos pruebas en lo que en homeopatía llamamos ‘experimentación en hombres sanos’. Apreciamos un producto muy noble y en aquel momento nos dimos cuenta de que estábamos en presencia de un potente analgésico y antinflamatorio, porque logramos que personas aquejadas de determinados dolores sintieran mejoría tras su consumo”.

Agrega el investigador que fueron estudiados diferentes tipos de escorpiones, pero a la larga el Rhopalurus junceus, endémico de Cuba, resultó el elegido por las excelentes propiedades anticancerígenas de su veneno. 

A partir de esos resultados, en 2008, hubo consenso acerca de que el fármaco podía aplicarse en el tratamiento de la terrible enfermedad, tras conocerse el impacto en un grupo de pacientes en fase terminal de cáncer de pulmón, páncreas, colon y próstata, incluso presentando complicaciones de metástasis, a quienes se les administró, previo consentimiento.

De acuerdo con los procederes, después del tratamiento se pudo constatar que no solo aliviaba el dolor, sino que en varios casos detuvo el crecimiento de los tumores. En dos palabras, mejoraba sustancialmente la calidad de vida de quienes sufrían la patología.  La marca Vidatox 30CH se ha establecido en el mercado nacional y fuera de las fronteras con aceptación por sus notables efectos.