Revista Digital Semanal

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El empacho figura en los saberes populares

El acto de “sobar” a una persona en Cuba, es decir masajearle el vientre, los brazos, las piernas, pellizcarle la piel de la espalda, o estirarle los dedos hasta que los huesos suenen, sigue siendo usada para curar un empacho.

Vilma Milagros, Colaborador Archivo En Sociedad Jan. 30, 2016

El empacho radica en una serie de síntomas que revelan  malestar estomacal o la indigestión y llega acompañado  de desgano para comer . Suele producir vómitos o diarrea.

Pero en Cuba, dado el avance de la Medicina  y la proximidad del Médico de la Familia  en el mismo barrio,  esta  terapia  ha ido quedando en manos de personas mayores,  y aunque está envuelta en un manto de cierto oscurantismo,  el empacho no deja de ser una enfermedad gastrointestinal  que  algunos prefieren  curar  sobándose, conscientes de que han ingerido algún alimento “pesado”, como suelen ser los chicharrones de cerdo, la mortadella, etc. 

Lo cierto es que dicha práctica forma parte de los saberes populares de  origen iberoamericano que residen en Canadá y Estados Unidos de América hasta los confines patagónicos de Argentina y Chile, pasando por las islas de la constelación antillan como es Cuba.

 Ojo no confundirse con el “empachado”, como se le suele decir eufemístiamente  en Cuba a quien se le ha subido el cargo a la cabeza y asume una actitud  soberbia para los los demás.