Revista Digital Semanal

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Escuela taller para jóvenes emprendedores

La vocación humanista llevó a Ángel Aguilera a fundar una escuela para formar jóvenes hasta entonces con sueños truncos y que hoy viven encarnadoras experiencias en el sector gastronómico de la Habana Vieja

Maria Lucía Gonzalez En Sociedad April 16, 2016

Más de 100 nuevos empleos ha generado el proyecto Jóvenes emprendedores, un desafío de nuestro tiempo, que con el nombre La Moneda Cubana desarrolla una escuela  taller de servicios gastronómicos en el mismo corazón de la Habana Vieja.

La idea originaria del licenciado Ángel Aguilera Castillo, delegado del Gobierno en el Consejo Popular La Catedral de la Habana Vieja, surgió para la formación y ocupación de muchachas y muchachos que se encontraban desvinculados del estudio y el trabajo, y contó desde sus inicios con el auspicio de la Asociación Culinaria de Cuba, la Oficina del Historiador de la Ciudad y un grupo de restaurantes del sector privado enclavados en la zona, encabezados por  La Moneda Cubana, a quien debe su nombre, este prestigioso centro.

Su mentor, conocido como Angelito, comentó a Cuba es otra historia que la escuela es un sueño de su vocación humanista y va más allá de los estudios en el arte culinario a formar valores en esas edades tan decisorias en la vida, por lo que cuenta con un claustro de profesionales prestigiosos,  no solo en materias de cocina, sino también de contabilidad, relaciones públicas, idiomas, marketing, cantina y cultura general.

“Hace cinco años comenzamos con 21 jóvenes de la Habana Vieja y ya hoy enseñamos a más de 400 de todos los municipios de la capital, quienes no solo reciben clases, sino aportan con sus experiencias en las jornadas científicas que organizamos cada año en el centro,  y que esta  semana concluyó su cuarta edición,  con la presencia de los chef españoles Charo Val y José Luis Rayas, promotores de la cocina sostenible”, explicó más adelante.

Su casa fue la primera sede cuando empezaron los tropiezos iniciales y las aulas radicaron en el Restaurante La Moneda Cubana, en horarios alternos al servicio, hasta que el proyecto demostró su valía y despertó motivaciones en aquellos jóvenes que consideraban truncos sus caminos. Hoy cuentan con conocimientos incluso para iniciar sus propios proyectos gastronómicos, de ahí el término “emprendedores” acuñado desde hace cinco años y que se generalizó en el país a partir de la visita del presidente Barak Obama a la Isla.

Ya 11 restaurantes de la Habana vieja se han sumado a esta iniciativa que a su vez ha engrosado sus plantillas con trabajadores de una alta responsabilidad laboral y deseosos de aprender en la práctica los secretos de ese maravilloso mundo del paladar que es la cocina, el arte del servicio, el cóctel y el buen trato que complementa a un buen plato.

La escuela radica en áreas aledañas a la Plaza de la Catedral y cuenta con un programa de estudios por dos años, concebido por especialistas de diferentes especialidades para lograr una formación integral de sus alumnos, e incluye,  entre las asignaturas las rutas y andares por ese paraíso lleno de historia que es la Habana Vieja.