Revista Digital Semanal

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La burocracia no se deja matar fácilmente

A pesar del anuncio de nuevas legislaciones que apuntan a agilizar diferentes trámites, requerir un documento para cualquier gestión nacional o internacional es un tema que ocasiona stress y severas molestias a todos los habitantes de la mayor de las Antillas.

Valentín Rodríguez, Corresponsal Juventud Rebelde En Sociedad July 29, 2016

Realizar un trámite notarial o administrativo en Cuba es una verdadera odisea y un vía crucis, pese a las nuevas normativas del Ministerio de Justicia apuntan a agilizar diferentes gestiones.

 

Los reiterados anuncios de la ministra de Justicia, María Esther Reus, al asegurar que “el país trabaja para agilizar diversos trámites jurídicos que consumen demasiado tiempo y recursos de la población, debido a la ineficacia de entidades y a la innecesaria solicitud de documentos”, aun no llega como se pretende a los servicios que se ofrecen a la población.

 

Esta intención ya se hizo norma y quedó publicada en la Gaceta Oficial número 38 Extraordinaria del 3 de diciembre de 2015, contentiva de las resoluciones 249, 250 y 251 del Ministerio de Justicia, las cuales entraron en vigor el 4 de enero de 2016. Pero el decreto quedó en letra muerta.

 

Para frenar el incremento de las solicitudes de certificaciones que expide el Registro del Estado Civil, exigidas en procesos y trámites por las entidades estatales y funcionarios públicos, y a las que en ocasiones se les atribuye un plazo de vigencia sin fundamento legal, la Resolución 249 fija un nuevo reglamento de la Ley del Registro del Estado Civil, que perfecciona la publicidad de los asientos registrales y el procedimiento para la subsanación de errores en estos.

 

Además, establece que dichos asientos se dan a conocer con la expedición de certificaciones a personas naturales y funcionarios públicos; el carné de identidad y el de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y la tarjeta de menor, en relación con los datos de nacimiento que incluyen estos documentos; la exhibición directa de los libros del registro y a través del sistema automatizado a funcionarios públicos.

 

Los registradores del Estado Civil solo expedirán certificaciones para acreditar el estado civil de las personas naturales en procesos judiciales, de reconocimiento de derechos o en actos notariales como solicitud de la Fiscalía General de la República o de los órganos de investigación y procesamiento penal; o en los casos establecidos por la Dirección de Registros Públicos.

 

En el caso de las entidades estatales cuando requieran certificaciones para acreditar el estado civil de las personas, precisan la aprobación del Ministerio de Justicia, así como la firma de convenios con las direcciones de este órgano, si necesitan información periódicamente. El documento de identidad de las personas brinda la información de nombres y apellidos, fecha de nacimiento, nombres de los padres, tomo, folio y Registro del Estado Civil de las personas naturales, para la realización de servicios o trámites.

 

Las resoluciones 250 y 251 fijan los términos y regulaciones para la prestación de servicios en las unidades notariales y las oficinas registrales del Estado Civil, debido a la ausencia de parámetros que midieran eficiencia de estas actividades.

 

Necesitar un documento con urgencia o prontitud requiere de utilizar otros resortes que muevan al empleado o al registrador a que lo estimulen y lo tenga en el plazo que la persona lo ha pedido. Aun con la normativa que rige desde este 2016 no se alcanza imprimir agilidad ni se logra calidad en el servicio. Algo mejor vienen funcionando la Consultoría Jurídica y el Bufete Internacional que cobran sus servicios en pesos convertibles cubanos (CUC).

 

Esperemos que algún día pueda existir un registro único donde el ciudadano pueda obtener en un mismo lugar todos los documentos y escrito que necesita, mientras tanto la burocracia, el soborno y la corrupción continuaran haciendo de las suyas.