Revista Digital Semanal

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Las aguas sanadoras de Pinar del Río

Entre los servicios incorporados está la ozonoterapia, y ya funciona la sala de masajes corporales

Redacción Granma En Sociedad March 3, 2017

Aunque parece cosa de magia, su uso está ampliamente validado por la ciencia. Las aguas minero-medicinales de San Diego de los Baños, en la provincia Pinar del Río, se utilizan en varios tipos de padecimientos, que aprovechan su contenido de azufre, sulfatos, calcio, sodio, cloro, magnesio y flúor.

Recientemente el balneario de esa localidad, institución especializada en las terapias con estas aguas, y además fangos termales, incorporó nuevos tratamientos en busca de optimizar sus servicios, tanto para cubanos como extranjeros. 

El doctor Dagoberto Blanco Padilla, director del balneario de San Diego de Los Baños, el más antiguo de Cuba, explicó a la prensa que la diferencia de estas aguas, respecto a las normales, tiene que ver con su composición química y biológica, además de sus altas temperaturas, entre 36 y 38 grados Celsius. 

Uno de los servicios incorporados hace poco es la ozonoterapia, que por primera vez se aplica en la atención primaria de salud, con el objetivo de acercar a la población ese procedimiento. Además, ya funciona la sala de masajes corporales. Tres de las ocho piscinas termales fueron rehabilitadas, luego de las afectaciones que causara en 2008 el huracán Gustav.  

Otras prestaciones ya tradicionales en el balneario son la mecanoterapia, electroterapia, termoterapia y rehabilitación, acupuntura, hidrología, gimnasio terapéutico, consultas médicas, fitoterapia, balneología, laboratorio clínico y dispensario de farmacia. 

En Cuba, existen referencias del uso de aguas mineromedicinales por los aborígenes y los esclavos, antes de que fueran empleadas por los criollos en los siglos XVII y XVIII, sobre todo en el occidente del país.

De hecho, la fundación de algunos poblados como Santa María del Rosario (1702), en La Habana, o el propio San Diego de los Baños (1775), en Pinar del Río, está asociada a la utilización de sus manantiales con fines curativos.

De acuerdo con los especialistas, el tratamiento termal puede ser reestructurado en cualquier época del año, pero se prefiere aprovechar los efectos de la climatoterapia (vida al aire libre) y caminatas terapéuticas fundamentalmente entre los meses de abril y octubre.