Revista Digital Semanal

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Para que no falte el arroz con frijoles en la mesa

Ya tienen sus primeros resultados proyectos cubanos encaminados a fomentar las producciones de los alimentos básicos a la población, para atenuar los efectos del cambio climático en los ciclos productivos. Crece el interés por ofrecer ayuda financiera internacional.

Maria Lucía Gonzalez Archivo En Sociedad June 10, 2016

En la mesa del cubano el arroz y los frijoles son alimentos fundamentales de la dieta básica y en ese sentido el Ministerio de la Agricultura de la Isla fomenta estudios y proyectos dirigidos a ampliar las producciones de estos granos atenuando los efectos del cambio climático en ambas cosechas.

En la zona central ya tiene los primeros resultados un programa  denominado Agrocadena, con apoyo del Programa  de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y dirigido a potenciar el ciclo productivo de diferentes variedades de frijoles con un aumento considerable del rendimiento promedio de toneladas por hectáreas de tierra.

La información, dada a conocer por el Centro de Investigaciones de la Universidad Central, cita como acciones asociadas a este importante logro, la labor mancomunada de dicha institución con el Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente(Citma) y la  delegación de la Agricultura en el territorio.

Garantizar la calidad de los suelos y las semillas han sido determinantes, así como la introducción de modernas tecnologías para abaratar los servicios en las labores del campo.

Igual efecto han tenido las investigaciones prácticas realizadas en la Estación Experimental de Arroz en la zona de Pinar del Río, en el extremo occidental del país, para buscar nuevas variedades resistentes a las altas temperaturas presentes en Cuba.

El doctor en Ciencias Alexander Miranda Caballero, director del centro, afirmó que además se preparan a los productores del sector cooperativo y campesino en el uso de las nuevas metodologías y equipamientos en etapa de implementación como parte del proceso inversionista del Estado,  que ya tiene sus primeros frutos con la elevación de los rendimientos productivos.

Otros programas similares se desarrollan en la región oriental del país para el fomento del cultivo del maíz, carne y leche, todos bajo las siglas BASAL (Bases Ambientales para la Sostenibilidad Alimentaria Loca), que cuenta también con apoyo del PNUD, agregó Miranda.

Por otra parte, universidades especializadas, agricultores y expertos de Estados Unidos continúan sus esfuerzos por favorecer vínculos comerciales para implementar en Cuba experiencias e investigaciones conjuntas a favor del desarrollo agrícola en la Isla.

 

En reciente visita de Gustavo Rodríguez Rollero, ministro de la Agricultura de Cuba al estado norteamericano de Iowa, empresarios y organizaciones del ramo expresaron la necesidad del levantamiento del bloqueo a la mayor de las Antillas para estrechar relaciones en materia zoosanitaria y de sanidad vegetal siguiendo los objetivos para el memorándum de entendimiento para la cooperación en la Agricultura y otras Esferas Afines, firmado recientemente en La Habana.