Revista Digital Semanal

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Paseos, actividades y carnavales marcan a las vacaciones

Ante la imposibilidad de disfrutar de viajes, hoteles y otras opciones en sus vacaciones, la mayoría de los cubanos dispone de un programa integral de opciones recreativas que hacen más bello el período estival.

Maria Lucía Gonzalez Granma En Sociedad Aug. 3, 2016

Las vacaciones tienen un fin económico, recreativo y social en el mundo entero. Es la etapa que se aprovecha para desligarse de los compromisos laborales y otros que durante el año cusan estrés y disminuyen la curva de rendimiento de trabajadores y estudiantes.

 

En Cuba tienen un sentido muy especial. Por la situación que atraviesa el país la inmensa mayoría no tiene acceso a disfrutar de  hoteles, playas y otras opciones idóneas. Por eso existen diferentes espacios de diversión, a precios módicos, en las instituciones estatales.

 

Conformar el programa del verano es siempre una odisea, toda vez que existen limitaciones objetivas de recursos y medios necesarios. Y en ese sentido los organismos e instituciones y organizaciones se unen en un frente común para dar la posibilidad de elegir, según los gustos y afinidades.

 

Ya es tradición el Festival Internacional de Circo, con funciones en La Habana, sede principal,  y luego una gira por todas las provincias. En la zona este de la capital, todos los círculos sociales abren sus puertas diariamente para asociados y visitantes, y en el oeste se refuerza el transporte para los balnearios.

 

Además,  la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana organiza numerosas rutas y andares por sitios de valor histórico, turístico y social y guías especializados que explican hasta el más mínimo detalle de los curiosos.

 

Así, en cada territorio se afianzan las excursiones de campismo, museos, cantatas. Si algo prevalece en los últimos años es el deseo de satisfacer a todos los públicos. Y los niños y adolescentes ya empiezan a  encontrar recreación, aunque resulta insuficiente, según datos ofrecidos en un programa de la televisión cubana.

 

Pero sin dudas, la fiesta de mayor envergadura de las vacaciones en Cuba es el carnaval, que indistintamente se celebra en cada territorio con desfiles de carrozas, comparsas, bailables y el respaldo gastronómico correspondiente. Se sale a la calle a “guarachar” (arrullar tras la conga), a divertirse en familia, a encontrarse con amigos y conocidos.

 

La programación televisiva también hace sus adecuaciones a la programación diaria, algo que años atrás tuvo más aceptación, pero hoy carece de opciones atractivas porque el talento y la disponibilidad económica lo frenan.

 

La cultura tiene abierta una de las mayores ferias comerciales el año: Arte en a Rampa, opción ideal para adquirir objetos y piezas artesanales, oír un buen concierto cada tarde y reencontrarse con artistas del patio en un diálogo muy provechoso. Es uno de los ejemplos más completos de una salida para este verano.

 

También los proyectos comunitarios acercan la recreación al barrio y surgen iniciativas, algo que siempre está presente en la psicología del cubano, como alternativa para matar el tedio, como juegos de dominó, competencias en zancos y presentaciones de aficionados, entre otros.

 

 

Volvemos al entramado que hoy vive la sociedad cubana, Se espera que avance, que haya mejores posibilidades al alcance de todos, o al menos de la mayoría. Y mientras tanto la imaginación imprime un calor de fiesta a la temporada y demuestra que para divertirse basta tener deseos, soñar y aplicar la lógica matemática para encontrar soluciones inteligentes.