Revista Digital Semanal

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Salvemos a la polymita cubana

Este tipo de molusco está disminuyendo a causa de la demanda por parte de coleccionistas y turistas

Redacción Rolando Pujol En Sociedad Feb. 8, 2017

Si se camina por alguna feria de artesanía, de las muchas que existen en la Isla, pueden verse collares, adornos, y otros objetos confeccionados con caracoles de brillantes colores. Son las polymitas cubanas. 

Un documento para preservar a esta especie comenzó a funcionar en el marco legal de la Convención Sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de la Fauna y Flora Silvestre (Cites). 

El acuerdo tiene como objetivo mantener a salvo a este molusco, teniendo en cuenta la preocupante disminución en su población, debido a la demanda de coleccionistas, artesanos y turistas. 

El primer apéndice de la Cites incluyó, a propuesta de Cuba, la implementación de severas medidas contra los traficantes de esos moluscos terrestres endémicos del Oriente cubano, que incluyen solo seis variedades.

Una resolución del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba las declaró “especies especiales” de la Isla, con protección máxima. Además está prohibido extraerlas de su medio natural, exportarlas o comercializarlas.

Aunque la recolección indiscriminada de las polymitas está vedada desde antes de este acuerdo, cada año la disminución de su población resulta notable, a causa del atractivo de sus coloridas conchas, y también por el auge del turismo.

Recientemente fueron clasificados unos 15 diseños diferentes de conchas, y los científicos notaron que las descendencias muestran cada vez menos variedad de colores. El nombre de estos moluscos proviene del griego poly (muchas) y mitos (rayas).

Muchos científicos han catalogado a la polymita como una de las especies más hermosas de la fauna mundial. Para los habitantes de la oriental ciudad de Baracoa,  ellas están indisolublemente ligadas a la cultura local, son protagonistas de innumerables obras de arte y expresiones de la tradición oral. Constituyen un símbolo natural y cultural de esa región. La colección más importante del país se encuentra expuesta en el Museo de Ciencias Naturales, de la provincia de Holguín.