Revista Digital Semanal

Director: Carlos Javier Rodríguez

Editor: Santiago Masetti

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Un asalto audaz con el tic tac de fondo.

La acción épica que constituyó el Asalto al antiguo Palacio Presidencial y la toma de Radio Reloj el 13 de marzo de 1957 en la capital cubana, cobran hoy el recuerdo admirado del pueblo y el estudiantado universitario, por la audacia de una generación que se vistió de gloria con José Antonio Echeverría a la cabeza.

Margarita Pécora Ernesto Salazar En Sociedad March 12, 2016

Carmen  estaba oyendo el tic tac de Radio Reloj, justo en el momento en que irrumpió  una voz diferente a la del locutor: luego supo que  era la de José Antonio Echeverría que leía  agitadamente un mensaje:

 "¡Pueblo de Cuba! En estos momentos acaba de ser ajusticiado revolucionariamente el dictador Fulgencio Batista. En su propia madriguera del Palacio Presidencial, el pueblo de Cuba ha ido a ajustarle cuentas. Y somos nosotros, el Directorio Revolucionario, los que en nombre de la Revolución cubana, hemos dado el tiro de gracia a este régimen de oprobio. ¡Cubanos que me escuchan: Acaba de ser eliminado…!"

Han pasado 59 años de aquella  gesta, y la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) se da cita en los escenarios de la valiente acción, entre ellas el Museo Casa Natal de José Antonio Echeverría en el municipio de Cárdenas, y  en la tarja a un costado de la Universidad de La Habana donde cayera el líder estudiantil.

Ninguna acción revolucionaria llevada a cabo por entonces, puede verse aislada. El asalto al antiguo Palacio Presidencial y la toma de Radio Reloj, respondían a la necesidad de demostrar que existía la decisión de luchar, como lo hiciera la Generación del Centenario al atacar los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.

Lo que ocurrió aquel 13 de marzo, está inscripto como un acto de valentía en el intento de aplicar estrategias de lucha, que  a pesar de no conseguir todos sus objetivos,  logró tocar la  campana de la rebeldía en las narices del asustadizo Ejército batistiano.

 Los miembros del Directorio Revolucionario se  propusieron asaltar  el Palacio Presidencial, tomar  una emisora (que fue  Radio Reloj) para difundir la voz del movimiento revolucionario y ocupar  la Universidad de La Habana, como sede de su Estado Mayor.

La acción le costó la vida a  José Antonio Echeverría, quien al cortarse la trasmisión de Radio Reloj, salió  hacia la Universidad de La Habana; pero producto de la congestión en el tráfico causada por la construcción del hoy  Habana Libre,  los autos de la escolta se separan y el de José Antonio continúa solo, encontrándose de frente con un carro patrullero a un costado de la Universidad en la esquina de L y 27. En el intercambio de disparos, cae abatido el jefe del Directorio Revolucionario.

Los jefes del ataque a Palacio,  fueron Carlos Gutiérrez Menoyo, quien viajaba en el primer automóvil y es de los que logra entrar al edificio y Faure Chomón Mediavilla, quien iba en el segundo y es herido gravemente en la misma puerta sur del Palacio. Los cincuenta jóvenes que atacaron al antiguo Palacio Presidencial se desplazaron hacia el inmueble en dos automóviles y una furgoneta, donde iba el grueso de los combatientes. Sólo un pequeño grupo pudo penetrar al edificio, y de éste un grupo aún menor desplazarse por la segunda planta antes que los francotiradores de la guarnición del último piso dominaran con fuego cerrado los pasillos. Llegaron incluso hasta el despacho de Batista, pero el presidente ya había huido a la cuarta planta con la guarnición. Los combates dentro del Palacio fueron violentos; al ver que era imposible seguir avanzando y percatarse de que el grupo de apoyo no estaba combatiendo se decide la retirada. Sólo quedó sin efectuarse la segunda operación de apoyo al comando de asalto, producto de la traición de Ignacio González complotado con la pandilla del jefe gansteril Eufemio Fernández.