Revista Digital Semanal

Director: Carlos Javier Rodríguez

Editor: Santiago Masetti

Email: editor@cubaesotrahistoria.com.ar

Baracoa, la primera en el tiempo

Devastada por un poderoso huracán en octubre del pasado año, la villa primada de Cuba se transforma en un atractivo destino para el turismo internacional, con una nueva imagen y novedosas ofertas

Valentín Rodríguez Valentín Rodríguez En Turismo Feb. 2, 2017

Volver a la Ciudad primada de Cuba, después de haber visto las imágenes de la destrucción que dejó el poderoso huracán Matthew, y verla renacer de sus escombros, es un acontecimiento que causa asombro y alegrías a los visitantes, tanto foráneos como nacionales.

Su infraestructura hotelera y extrahotelera sufrió severos daños, y parecía que tardaría en reactivarse, pero este corresponsal vio con sus propios ojos cómo se recuperó en un tiempo relativamente corto, y para mejor.

Baracoa es una ciudad llena de leyendas y su entorno atesora peculiares atractivos naturales. Cuenta el historiador de la primera villa fundada en Cuba, Alejandro Hartmann, en exclusiva para Cuba es otra historia, que “la ciudad tiene cinco mentiras: el Yunque que no es de hierro, el río Miel que no es dulce, la Bella Durmiente que no es mujer, las Tetas de Santa Teresa que no son senos y La Farola que no alumbra”.

La ciudad fue fundada el 15 de agosto de 1511 con el nombre de Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa por el conquistador español Diego Velázquez que ostentaba entonces el título de Adelantado. Es el más antiguo asentamiento de la Isla después de la llegada de los colonizadores españoles y de ahí debe su nombre de Ciudad Primada. En 1518 recibió el nombramiento de ciudad. Fue la primera capital y el primer obispado de la Isla.

La Parroquia Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa se empina imponente, no por su tamaño sino por su historia. Sobrecoge estar cerca de los muros de la primera Iglesia parroquial de la Isla.  

En los momentos fundacionales fue construida de guano y paja, y en ella oficiaron los cuatro primeros frailes que acompañaron a Velázquez, cuando este inició la conquista de Cuba. Entre ellos figuraba Fray Bartolomé de las Casas.

La iglesia sufrió los efectos de un terremoto, sobrevivió a huracanes y ataques de piratas, meteoros y otros eventos. En esta ocasión apenas fue afectada por el poderoso huracán Matthew.

Las serranías de Baracoa constituyen uno de los emporios de la flora y la fauna en el Caribe Insular. Esta región está incluida entre los 34 puntos “calientes” de biodiversidad  del planeta, según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF-Canadá).  La zona guarda (en solo el 7 % de la superficie de Cuba), la  mayor diversidad de paisajes y tipos de vegetación de las Islas del Caribe. Por esos parajes se desliza el Toa, el río más caudaloso de Cuba.

La Ruta del Cacao, pese a los destrozos del huracán en las plantaciones, se recupera para brindar una oferta a la que nadie se resiste: probar el delicioso chocolate cubano en sus múltiples variantes. En el territorio se dedican a producir cacao unas 400 caballerías de tierra y alrededor de dos mil campesinos.

 

El historiador de la ciudad nos dice: “se ha realizado una proeza al lograr levantarse de daños tan severos. Es como si la villa volviera a renacer y su nueva imagen fuera bautizada por la mirada del Gran Almirante a la entrada misma de la bahía. Baracoa es un pueblo de muchas vidas y de largas esperanzas”.