Revista Digital Semanal

Director: Carlos Javier Rodríguez

Editor: Santiago Masetti

Email: editor@cubaesotrahistoria.com.ar

Chocolate en la Casa de la Cruz verde.

Chocolate cubano, con el aroma del más puro cacao tostado en las montañas baracoenses, con el amargo-dulce que enamora el paladar, puede saborear el turista nacional o extranjero, en una Casa Museo en pleno corazón de La Habana Vieja donde funciona el Museo del Chocolate.

Vilma Milagros, Colaborador Habana patrimonial En Turismo Feb. 13, 2016

Al entrar  al inmueble acude a la memoria  el estribillo de la popular canción  El bodeguero,  de la Orquesta Aragón “Toma chocolate, paga lo que debes”. 

El visitante  ingresa al local museable,  con la curiosidad por lo novedoso de este rubro de la gastronomía,   y  las papilas gustativas preparadas para  la  caricia  suave y blanda  de un rico chocolate,  que adquiere  figuras caprichosas en las manos de los  jóvenes chocolateros del local donde se  puede tomar   chocolate  caliente para contrarrestar el  suave invierno habanero , o  frio, cuando el calor de la calle  calienta  los adoquines de las  estrechas calles, que es lo más común y corriente  la mayor parte del año.

 Según datos publicados por la Dirección de Patrimonio Cultural, en la célebre Casa de la Cruz Verde, otrora residencia de los Condes de Lagunilla, y punto de partida de la procesión del Santo Vía Crucis, radica desde noviembre del año 2003 el Museo del Chocolate.

“La restauración de este inmueble marcó el inicio del proyecto Brujas, iniciativa de cooperación entre Cuba y el pueblo belga, a través del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Inspirado en el Museo de la Plaza Real de Bruselas, en Bélgica, y nacido gracias al apoyo de madame Jo Draps, su directora, la institución patrimonial de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana propone un recorrido por la historia del cacao, su cultivo, producción y comercialización.

En paneles colocados en las salas del museo se exponen textos con la historia del chocolate desde su descubrimiento por los españoles en América y su uso por los pobladores antes de la colonización europea, además de carteles de diferentes épocas de afamadas industrias y firmas chocolateras extranjeras y cubanas.

La muestra permanente exhibe una colección de tazas chocolateras de porcelana, procedentes de Gran Bretaña, Alemania, Francia e Italia, exponentes de la variedad de diseños de esos utensilios entre los siglos XIX y XX. Entre ellos, se distingue una taza bigotera francesa, con la cual los caballeros bebían el delicioso líquido sin mojar sus bigotes.

Moldes de baquelita y un envase para confituras, donados por el Museo de la Plaza Real de Bruselas, enriquecen la colección conformada también por chocolateras de cerámica ordinaria, cazuelas, cántaros y tazones de loza inglesa hallados en excavaciones arqueológicas del Centro Histórico, que evidencian la presencia de ese tipo de artículos en los entornos domésticos y religiosos habaneros de los siglos XVIII y XIX.”

En el Museo del Chocolate el visitante puede apreciar las técnicas aplicadas para la fabricación artesanal de bombones, o degustar la exquisita bebida preparada de la manera tradicional o según la elaboraban los aztecas.

Mitos y realidades

Muchos mitos  hay alrededor del  chocolate, que si engorda,  produce migraña, o en el mejor de los casos,  es un estimulante de tipo sexual.

Lo cierto es que el chocolate  es uno de esos placeres de la gastronomía que  brinda grandes beneficios. 

Fuentes consultadas, afirman que contiene una serie de componentes con propiedades euforizantes y estimulantes, como la feniletilamina (perteneciente a la familia de las anfetaminas), la cual actúa en el cerebro desencadenando un estado de euforia y bienestar emocional. Algunas personas sienten la necesidad de comer chocolate en momentos en los que se sienten tristes o afligidos.

De acuerdo con la publicación de Journal of Physiology, existe un antioxidante presente en el cacao, llamado epicatechina, que provoca en el organismo efectos similares al ejercicio, al estimular el número de mitocondrias, que generan la energía necesaria en las células.

El chocolate contiene flavonoides, componente básico que ayuda a evitar el congestionamiento de las arterias, previniendo de ataques cardiacos y derrames.

Ayuda a disminuir la depresión, haciéndote sentir bien y mejorando el estado de ánimo de las mujeres durante el periodo pre-menstrual. Intensifica la líbido, sobre todo el deseo sexual en las mujeres, dotándolo como un afrodisiaco esencial.