Revista Digital Semanal

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La Aduana General y el turismo

El crecimiento del turismo hacia la Isla obligó a la Aduana General de la Republica a mejorar sus sistemas de controles y a actualizar su tecnología para proteger las fronteras nacionales.

Valentín Rodríguez, Corresponsal Archivo En Turismo July 27, 2016

La Aduana es una entidad importante en cualquier país, es un filtro que depura lo que entra y lo que sale. Muchos salen complacidos con su sistema, otros no tanto, pero por suerte los viajeros que llegan a la mayor de las Antillas, son bien atendidos y llegan a la puerta del país con satisfacción.

 

La Aduana cubana tiene una intensa actividad como todo país que recibe volúmenes de turistas. De enero a junio de 2016, el turismo hacia Cuba incrementó en un 17 por ciento: cruceros que atracan en nuestro país, vuelos con mayor capacidad y frecuencias, entre otros.

 

La entidad se ha visto obligada a tensar sus fuerzas para responder a este crecimiento y por ello Cuba es otra historia pudo estar presente cuando el coronel William Pérez González, vicejefe de la Aduana General de la República, ofrecía declaraciones.

 

“En diciembre de 2014 esta institución emprendió estudios sobre el contexto del impacto de las medidas adoptadas por el gobierno de Estados Unidos en su política hacia Cuba, de los que resultaron 12 proyecciones en las que se trabaja para enfrentar con eficiencia este nuevo escenario”, indicó Pérez González.

 

En ese sentido el funcionario aduanero informó: “El incremento de la llegada de visitantes al país desde ese momento ha sido un hecho, tanto por las vías marítimas como aéreas, un verdadero reto, ante los problemas existentes en las instalaciones y servicios aeroportuarios, que vuelven complejo el enfrentamiento”.

 

Este corresponsal ha podido comprobar el desafío  al que se enfrenta a diario la Aduana en Cuba: las actividades ilícitas vinculadas a seguridad, drogas y contrabando muestran mayor complejidad, pues los involucrados tienden a perfeccionar sus formas y modos de operar, para intentar burlar los controles.

 

En el período de enero a junio de 2016, se controlaron cerca de tres millones pasajeros a la entrada del país, lo que propició detectar seis mil 729 infracciones. La mayor parte fueron de carácter comercial, explicó el vicejefe del organismo, al afirmar:  “De cara a esta realidad tangible en los aeropuertos y marinas del país, la Aduana está inmersa en un grupo de transformaciones”.

 

También explicó que se trabaja en el perfeccionamiento de los procedimientos de control y facilitación de los canales marítimos y aéreos; así como en la elaboración de procedimientos para el despacho de viajeros por las marinas turísticas internacionales.

 

Comentarios de algunos viajeros nacionales que se mueven en gestiones comerciales por el mundo hablan de como logran burlar las entradas al país de cantidades de artículos y otros regulados, mediante contactos con los turnos de cada día. Ese es otro de los dilemas, mantener la ética y evitar la corrupción. Alternativas bien complejas ante el adverso escenario de la economía doméstica, pero que la máxima dirección de la Aduana General de la Republica enfrenta resueltamente y con éxito.