Revista Digital Semanal

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Lonja del Comercio de La Habana: Tesoro arquitectónico

Edificio emblemático de la capital, en el mismísimo centro de la Habana Vieja hoy un centro de negocios y de oficinas administrativas nacionales y extranjeras.

Valentín Rodríguez, Corresponsal Ernesto Salazar En Turismo Nov. 28, 2015

La Lonja del Comercio de La Habana es un majestuoso edificio neoclásico con una hermosa cúpula que advierte al marino cuando entra a la bahía o al visitante que la mira ensimismado, que es el símbolo junto a la giraldilla de esa Habana histórica y cosmopolita.

El edificio de La Lonja llegó  a ser una entidad de gran pegada en el mundo de los negocios y las buenas nuevas de las inversiones en Cuba auguran una más rápida revitalización de la vida en ese centro mercantil enclavado en dicha ciudad.

Su antecedente inmediato está en la Lonja de Víveres de La Habana luego se convirtió en la Lonja del Comercio, o sea la Bolsa de valores y la casa de contratación de la ciudad, hasta 1959 que pasa a ser oficinas de diferentes entidades. Fundada en 1888 y ubicada inicialmente en la calle Baratillo, donde convergían todas aquellas personas legalmente dedicadas a la actividad comercial. Poco tiempo después se trasladó a los terrenos de la Plaza de San Francisco, lugar habitual de vendedores y comerciantes desde la fundación de la villa de San Cristóbal de la Habana en 1519. Esa simbólica plaza fue, sin dudas, el centro de negocios de La Habana colonial.

En ese entorno la compañía estadounidense Purdi and Henderson construyó -entre 1907 y 1909- el edificio hoy conocido como Lonja del Comercio de La Habana. El proyecto tuvo como referencia los planos del arquitecto y escultor valenciano Tomás Mur, quien contó con la colaboración de su homólogo cubano José Toraya, ganadores del concurso convocado a esos fines por la Lonja de Víveres de La Habana en 1903.

Los interiores fueron decorados con una clara influencia morisca y las fachadas con un marcado estilo renacentista y ecléctico, en las que aparecen ornamentos similares a los de las columnas del Palacio de la Señoría en Florencia, Italia. En su decorado exterior destaca una variada profusión de motivos relacionados con la actividad del comercio: caduceos, cuernos de la abundancia y figuras humanas en actitud de concertación. Todo el conjunto se coronó con una cúpula en el que destaca una estatua de bronce de Mercurio, dios griego del comercio, copia del original hecho en el siglo XVI por el escultor italiano Juan de Bolonia, discípulo y amigo de Miguel Ángel, a la vez una de las prominentes figuras del renacimiento italiano. Con cuatro metros de alto, se trata de una escultura hueca en su interior, construida con chapas de cobre muy delgadas, cuyo original se encuentra en el museo del Louvre, de París.

Ahora remozada acorde con los nuevos tiempos con  alta multifuncionalidad, sin perder el encanto y la fisonomía original y a casi un siglo de su construcción, la Lonja del Comercio de La Habana persevera como uno de los edificios emblemáticos del casco histórico de la capital cubana.