Revista Digital Semanal

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Observar de cerca las aves cubanas

Cuba posee todas las condiciones para desarrollar el turismo de naturaleza. En el caso de la observación de aves, puede cubrirse un circuito completo, a lo largo y ancho del archipiélago

Redacción Rolando Pujol En Turismo March 8, 2017

Las plumas del tocororo tienen los colores de la bandera: azul, rojo y blanco. Dicen que si se le encierra, lanza su cuerpo contra los barrotes de la jaula, una y otra vez, hasta que muere. Por tales características se le considera el ave nacional de Cuba. Esta es una de las especies de pájaros que solo puede hallarse en la Isla, al igual que el zunzuncito, la paloma perdiz y la cartacuba. Por esta y otras razones, Cuba constituye un destino privilegiado para la observación de aves, una modalidad turística que aumenta en el país. La mayor de las Antillas posee todas las condiciones para el desarrollo de un turismo de naturaleza de alta calidad. En el caso específico de la observación de aves, puede cubrirse un circuito completo, a lo largo y ancho del archipiélago. Algunas de las principales escalas serían la Península de Guanahacabibes y Mil Cumbres, en Pinar del Río; Soroa y Las Terrazas, en Artemisa; la Ciénaga de Zapata, en Matanzas; Topes de Collantes y Alturas de Banao, en la cordillera del Escambray, en las provincias centrales. Uno de los sitios más impresionantes es el refugio de fauna Río Máximo (Camagüey), conformado por manglares y herbazales de ciénaga, donde se refugian numerosas especies acuáticas. En esta área se encuentra la mayor colonia de nidificación del flamenco rosado en el Caribe insular, con 40 mil parejas. Hasta ahora se han registrado 368 especies de aves en el territorio cubano, de las cuales 145 crían en sus diferentes ecosistemas, y 26 de ellas son endémicas. La isla grande, más sus islotes y cayos adyacentes constituyen un punto por donde pasan dos de las más importantes rutas de migración del continente americano. La posición geográfica, extensión y diversidad de ecosistemas presentes en el país, hacen que por aquí transiten o realicen su residencia invernal unas 216 especies que pertenecen a las diferentes categorías de aves migratorias. Según reporta el diario Granma, el creciente interés por la observación de aves en la Península de Guanahacabibes es resultado de las investigaciones llevadas a cabo durante años, por varias instituciones pertenecientes al Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), gracias a las cuales se ha podido determinar el número de especies, y los sitios de mayor presencia. Desde el 2012 allí se realiza anualmente un festival de aves migratorias, dirigido a la educación ambiental de las comunidades asentadas en la península, con recorridos por áreas naturales, exposiciones fotográficas, concursos y conferencias.