Revista Digital Semanal

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Un pequeño paraíso: El oquideario de Soroa

Un sitio de obligada visita para nacionales y foráneos en su tránsito hacia el Occidente de Cuba, pero en si mismo incita a organizar una excursión para admirar la impresionante colección de orquídeas.

Valentín Rodríguez, Corresponsal Archivo En Turismo May 29, 2016

El Orquideario de Soroa, mayor vergel de su tipo en la mayor de las Antillas. Ellas constituyen el motivo central de un pequeño paraíso donde se dan cita investigadores, floricultores y amantes de la naturaleza. Todos acuden hasta este predio celestial en la Sierra del Rosario, donde se encuentran cientos de ejemplares de orquídeas dispuestas sobre troncos, o en umbráculos protegidas del exceso de luz solar y aire.

 

Aunque no sólo orquídeas y una amplia gama de plantas ornamentales se encuentran en la visita. Los jardines respiran el espíritu de épocas pasadas, con atajos semi-ocultos, escaleras enrevesadas, vírgenes custodiadas por bocas de cuevas.

 

Cada piedra parece contar la historia de aquel abogado canario, Don Tomás Felipe Camacho, quien dedicara la instalación a la memoria de su esposa e hija. Dicen que se gastó hasta el último centavo en ese empeño, y como recuerdo queda aún la vivienda y parte de sus bienes en una sala debidamente conservada.

 

Declarado Patrimonio Nacional, el Orquideario de Soroa comprende el mayor recinto de su tipo en la Isla. Construido en el año 1943, cada piedra parece contar la historia de aquel abogado canario, quien dedicara la instalación a la memoria de su esposa e hija. Dicen que se gastó hasta el último centavo en ese empeño, y como recuerdo queda aún la vivienda y parte de sus bienes en una sala debidamente conservada.

 

El Orquideario de unos 35 000 m². con más de 20.000 ejemplares, se encuentra en la provincia de Artemisa. Se destina a la preservación y disfrute del medio ambiente, así como la conservación de las orquídeas cubanas.

 

Es más que un centro investigativo-docente: en sus espacios se estudian con detalle las orquídeas en pesquisas dedicadas a su preservación, propagación y reintroducción en medio natural. Pero sobre todo se protege un ambiente natural peculiarmente bello, exótico… misterioso. Es un lugar que el turista visita y se queda encantado al retirarse. Allí degustará un delicioso Café del más puro grano de la región.